Emilio Guiñazú Fader formó parte de un grupo de funcionarios que llegaron al gobierno que venían de Impsa y su primer pueso en el primer gobierno de Cornejo fue subsecretario de Energía y Minería.

Desde ese lugar se ocupó, entre otras cosas, de trabajar fuerte para que avanzara el desarrollo minero en Mendoza. Creó una mesa de diálogo de la que formaron parte distintas organizaciones de todo tipo, emitieron un documento interesante que describía el escenario que tenía el sector y Mendoza en 2016.
Después, cuando Vale pasó a manos de la Provincia, Guiñazú se convirtió en el CEO de la minera estatal Impulsa Mendoza y por lo tanto, estuvo a cargo de las acciones que Mendoza tiene en Potasio Río Colorado.

Los motivos del desplazamiento es la reestructuración de la compañía, concentrando la generencia en un solo CEO, Sebastián Piña, quien se desempeñaba como gerente de finanzas.
Afirman que Guiñazú seguirá durane una semanas para realizar una transición ordenada con Piña. Dicen que con el cambio buscan que la compañía tenga una visión orientada más a la atracción de capital y consideran que Piña es la persona más adecuada para llevar adelante esta nueva etapa debido a que llevó adelante lo que se hizo con las bolsas de Toronto y BCM, entre otras.