Imposible no recordar el kirchnerismo y su manipulación de los datos del Indec con Guillermo Moreno, luego de que se conociera la renuncia de Marco Lavagna debido a que no lo dejaban implementar una nueva canasta para calcular la inflación en la que los incrementos de los servicios tendrían más incidencia en el número final.

Hoy, el peso de esos precios no impacta tanto como alimentos en el número final, por lo tanto, vendrán subas y el indicador no reflejará lo que en realidad pasa en el bolsillo de la gente, como viene sucediendo hasta ahora. El Gobierno lo sabe, se comprometieron a cambiarlo, pero ahora las prioridades son otras. Quiere seguir con un termómetro que no muestra lo que sucede, un indicador que miente porque usa una canasta de productos muy vieja. En definitiva, Javier Milei y Luis Caputo quieren seguir mintiéndonos. Por la tarde se develó la trampa, Caputo dijo que las tarifas aumentarán todos los meses por encima de la inflación entonces no impactará tanto en el índice inflacionario. Chantas.

Hay dos cosas que se juntan. Un vaticino presidencial y un antecedente. Vamos por lo dicho por Javier Milei, quien asegura que en agosto la inflación en Argentina va a ser cero. Hay que llegar como sea a ese número, con atraso cambiario, con el Indec controlado, como sea.

El antecedente. Desde que Milei llegó al gobierno, destrozaron las mediciones que realizaba el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) que actualizaba informes valiosos sobre la cantidad de empresas en las provincias, su rubro, el salario que ganaban y muchos datos más, hasta el ingreso en los departamentos de las provincias tenían. Esos informes permitían tener datos para comparar un montón de cosas. Rompieron todo, no se puede hacer más ninguna comparación.
Estas acciones, a pesar del descrédito que generan, sirven de mucho. Se muestra en realidad qué buscan los que nos gobiernan, cómo se manejan, y también qué apoyos y rechazos obtienen. ¿Qué dirá Petri? ¿Apoyará Cornejo? ¿Estarán de acuerdo con una decisión tan kirchnerista? De Cornejo no sorprendería, tiene mucho de kirchnerista.