María Victoria Gómez de Erice, marcó un antes y un después en el rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo. Priorizó Mendoza en sus decisiones y no respondió a presiones políticas.
Conocemos lo mucho que luchó contra los verdaderos dueños de Mendoza. No dudo en reclamarle a la familia Vila que devolviera los terrenos que le usurpó a la Casa de Estudios para el barrio Dalvian. Organizó marchas y planteaba las quejas cuando los fallos eran contrarios a los intereses de la UNCuyo.

Pero también fue protagonista de una jugada clave, junto con otros académicos de la UNCuyo, se ocuparon de hacer caer la ley de uso del suelo que a mediados de los 2000 se iba a sancionar y beneficiaba enormemente a un grupo de empresarios. La casa de estudios, estudió el proyecto, pegó el grito y se cayó la ley. Eran otras épocas. Ahora la UNCuyo está cooptada por la política.
También se plantó firme cuando el ministerio de Hacienda, bajo el gobierno de Cobos, firmó un convenio con la Facultad de Ciencias Económicas para que auditara gastos y evolución de proyectos de Desarrollo Social y Salud, Dirección General de Escuelas, Justicia y Seguridad y Promoción Económica del ministerio de Economía.
“Una cosa es fiscalizar y otra cosa es acompañar la gestión de gobierno. Personalmente, como rectora, no quiero que la UNCuyo sea fiscal de nadie. Para eso están los órganos de control del Gobierno”, dijo Gómez de Erice y agregó: “El Ejecutivo tiene personas muy capacitadas, funcionarios que saben lo que hacen, y lo que la Universidad puede ayudar es a atender las necesidades. En ese caso, yo hubiera formado equipos multidisciplinarios para atender mejor las necesidades de cada ministerio. Por ejemplo, incorporar profesionales de las facultades de Medicina, Educación y de Asistencia Social”.

La frase muestra que Gómez de Erice tenía claro para qué estaba el Gobierno, los órganos de control y la Universidad.
María Victoria fue la primera rectora mujer de la UNCuyo, y como muchas veces pasa, se animó a realizar cosas que muchos hombres no se atreven. El deterioro institucional que tuvo la UNCuyo después la llevó al estado penoso en el que está hoy, más allá de la falta de dinero por el ajuste del gobierno de Milei. La última elección de rector no fue del todo clara, y la gestión Sánchez-Fidel deja gusto a muy, pero muy poco.
Es por eso que María Victoria siempre siguió vigente en la mente de las personas que piensan que es posible hacer las cosas bien, trabajar, ser digno y honesto. En reclamar e insistir en lo que se considera que no es bueno para Mendoza.
María Victoria nos dejó esa enorme enseñanza, sin dudas la mejor que pudo habernos dado en cualquiera de las miles de clases que dio, nadie borrará su legado, será imposible olvidarla. Mendoza está peor sin María Victoria.