Masonería
María Elena Castillo: “Lo que nos aglutina es la posibilidad de generar tolerancia, no desde del te soporto, sino desde el más profundo respeto por las ideas del otro”
Es la Gran Maestra de la Gan Logia Femenina Argentina de la masonería. Explica los fines y objetivos de la institución.- ¿A qué edad ingresaste a la masonería?
-A los 18 años.
- ¿Cómo fue que tomaste esa decisión a esa edad?
-Yo vengo de una familia que está vinculada con la masonería. De hecho, ingresé en el derecho humano, que es el primer espacio que permite que las mujeres participen de la masonería, porque como hoy la conocemos, la masonería está vedada para para las mujeres aún hoy. Aquella masonería del 1717, nos prohíbe ingresar y eso tenía que ver con una decisión política y social.
Las mujeres teníamos habilitados los espacios privados y no los públicos. Entonces, este, no era un ámbito idóneo para que nosotras participáramos. La familia de mi mamá, son fundadores del derecho humano en Mendoza. Yo en aquella época, siendo muy jovencita, veía algunas cosas que me resultaban significativamente gratas. Como que las mujeres estudiáramos, que fuéramos independientes, que tuviéramos autonomía de la libertad, que pudiéramos ejercer o desarrollarnos en los ámbitos que quisiéramos, la posibilidad de la escucha activa a las distintas ideas, un fuerte compromiso con la democracia y con la República. Todas estas cosas me llamaban la atención, eran un común denominador en todos los integrantes de la familia.
Tomé conocimiento del ideario masónico, me apasionó y a partir de allí ingresé en la masonería con 18 años. En aquella época, y como todavía estábamos en la época del Proceso, no solamente nos denominábamos con nombres de fantasía, por así decirlo, o simbólico, sino que también había mucho cuidado con los horarios y en los lugares donde nos reuníamos. Es que, obviamente, siempre fue complejo para cualquier gobierno autoritario, o de facto, la existencia de la masonería.
Al formar librepensadores, estas haciendo que haya personas que no están dispuestas a someterse a una ideología, a una autoridad particular, o con obediencias debidas de cualquier tipo. Este no es un dato menor y por eso existía cierta persecución a la masonería en todo lo que fue la dictadura militar. De hecho, por eso también, la masonería masculina se guarda tanto en esa época.
-Contanos los objetivos que busca la masonería, para que la gente tenga un poco más claro de qué se trata.
-Hablar de la masonería siempre genera muchas incógnitas. Lo cierto es que la masonería es una organización de la sociedad civil. Nos van a encontrar inscriptos en la IGJ, en ARCA y como una organización de la sociedad civil, cumplimos con todas las leyes.
Obviamente, no es cualquier asociación ni cualquier organización de la sociedad civil. Tiene algunas particularidades, es fundamentalmente filantrópica, filosófica, es progresista, es simbólica, es laica, es ritualista y todas estas cosas suelen generar ciertos escozores en el imaginario colectivo, porque no se entiende muy bien si somos una secta y cuál es la finalidad y qué buscamos.
Lo cierto es que la finalidad que busca la masonería es la de conformar ciudadanos comprometidos con su tiempo y con su espacio, pero no cualquier ciudadano; sino un ciudadano que se conozca a sí mismo. El primer proceso o trabajo interno que hacemos es conocernos a nosotros mismos para sacar esa mejor versión que todos los seres humanos tenemos dentro.
Esto es algo que es muy difícil a veces de explicar, porque si nos vamos a la historia, ninguna de las escuelas iniciáticas, ni de las filosofías antiguas, dijeron cómo uno se debía conocerse a sí mismo. Pero en este conocernos a nosotros mismos, descubrimos que dentro nuestro hay virtudes y hay vicios, que hay errores y aciertos, y esto nos permite entender que esto que nos pasa a nosotros, también les sucede a nuestros semejantes.
Esto nos aproxima, desde lo filosófico, a tener una mirada social basada en la concepción de la fraternidad. Y esta institución se caracteriza fundamentalmente en esta búsqueda de ciudadanos comprometidos con su tiempo y sus geografías, en sostener la democracia y los principios republicanos.
Esta defensa de la dignidad del ser humano, este compromiso con las localías, esta posibilidad de sin ser el Estado, porque esto creo que también vale poderlo poner en palabras y decirlo, sin ser el Estado, saber qué vamos nosotros a hacer, en cómo vamos a contribuir para una sociedad más justa, más equitativa, más integral, más inclusiva.
- ¿Desde qué lugar?
-Desde el aporte de leyes, desde el aporte de proyectos de filantropía, desde el trabajo comunitario, desde la apertura de ideas y poderlas acercar. La finalidad entonces es esa. El objetivo es la conformación de personas nutridas en valores y en virtudes que buscan su perfeccionamiento.
Un perfeccionamiento que siempre es movilizador, que nunca concluye, porque si concluye tenemos techo. Que siempre está la posibilidad de ser mejores y de trabajar para eso. Desde ese lugar, la masonería, o sus integrantes, trabajan en proyectos, algunos integrales.
Tenemos en Mendoza un proyecto que llevamos a la ONU porque la masonería femenina participa de una conjunción de organizaciones masónicas que se denomina Clipsas y que es un cuerpo consultivo, asesor de Ecosoc de Naciones Unidas.
Y desde ese lugar, en nuestra proyección, sin buscar tener recetas magistrales, sino viendo qué se necesita y en qué podemos aportar, hemos generado un proyecto que se desarrolla acá en un merendero en la zona de El Algarrobal, en donde proveemos de distintas herramientas relacionadas con medioambiente, género, salud, educación. Trabajamos dentro de lo que ese grupo comunitario nos pide y esto es un gran voluntariado.
La institución lo que hace, a través de sus integrantes, es generar agentes de cambio, subjetividades predispuestas a entregar parte de su vida por ese compromiso común, ese compromiso colectivo de comprometernos al bienestar de todos. Ese sería el ideario, los objetivos y la finalidad de la masonería.
- ¿Es esta acción la que están haciendo?
-Sí.
- ¿Y alguna otra más?
-Sí, en todo el país se hacen distintas acciones.
-No, acá en Mendoza.
-Acá Mendoza sí es esa fundamentalmente la más fuerte que tenemos y la que estamos realizando porque es un desarrollo que está estamos ahora trabajando en la infraestructura, tratando de hacerle los baños a esos chicos.
-Cómo hace alguien para acercarse a la masonería?
-Antes alguien te presentaba en la institución, alguien llevaba tu nombre, este, y empezaba un proceso de entrevistas porque tienen que tener algunas características. Si vos me vas a preguntar, o la ciudadanía quiere saber, si la puerta de la masonería es selectiva, le voy a decir que sí; pero no es selectiva como se ha instalado en el imaginario colectivo. No tiene que ver con el patrimonio que la persona tenga, con su clase social, con su nivel académico, ni con la edad, ni con determinadas ideas políticas o creencias religiosas. No pasa por ahí, pasa por ser un sujeto inasible. Y entonces, ¿qué es un sujeto inasible? Es aquella persona que en un momento de su vida está dispuesta a poner en tela de juicio todo. A ir en búsqueda de su verdad, a analizar las cosas con un proceso reflexivo, con conocimiento, nutrirse de la diversidad del conocimiento, de las distintas posturas y a partir de allí construir su propia línea de pensamiento, generar pensamiento crítico. Este también es uno de los objetivos de la institución. Este pensamiento crítico es lo que garantiza la libertad individual y la libertad de cada uno de nosotros en los ámbitos en los que nos desenvolvemos.
Dicho esto, como verás, no se necesita ni un determinado sexo, ni una determinada clase social, ni plata, ni niveles catedráticos en nuestras filas. Hay mujeres de distintos rangos etarios, tenemos desde muy jovencitas, 18 años, hasta de 93. De distintas profesiones, de distintos oficios, de distintas habilidades, en nuestras filas hay mujeres albañiles, hay mujeres remiseras, hay doctoras en filosofía, hay médicas, hay abogadas, hay juezas.
El tema es que todas nos podemos juntar. Hay de todo tipo de ideas políticas y religiosas, hay peronistas, hay radicales, hay libertarias, hay ateas, hay agnósticas, hay judías, hay cristianas, y lo que nos aglutina es esta posibilidad de generar tolerancia; no desde soportar al otro, sino desde el más profundo respeto sobre las ideas y saber que a través de la comunicación asertiva, a través de una escucha activa, a través de la posibilidad del diálogo, de la búsqueda de los consensos, es como vamos a poder construir esa sociedad que todos queremos, para esta generación y para las que vienen.
Ese es el arca del pensamiento, el arca del debate respetuoso, y por eso también buscamos el compromiso ciudadano y cívico. Cada uno elige dónde quiere participar, algunas lo harán en la política, otra lo harán en los sindicatos, en las cooperativas, en las escuelas, en los colegios de abogados, en la justicia, en el Poder Ejecutivo, en el Poder Judicial, porque si el compromiso es un legado que tiene que ver con valores y virtudes, todas estamos llamadas a poderlo desarrollar en todos los ámbitos, partiendo de nuestras casas, de nuestras familias.
- ¿Cómo se ingresa?
-Por lo general hoy se comunican por las redes y hay es una serie de entrevistas. En estas entrevistas, buscamos una aproximación, conocernos. Saber quién es la persona, qué busca, qué quiere, que conozca un poco de la institución y poder visualizar si realmente va a ser capaz de correrse de todos los lugares que siente como que son su zona de confort, sus absolutos.
Si va a poder ponerlos en tela de juicio, si va a poder tener esa capacidad de indagación crítica, si va a ser receptiva a la escucha, si va a poder respetar. En estas entrevistas, lo que se busca es poder visualizar si eso es una posibilidad.
-Y si la persona tiene esas características, ¿qué dinámica hay?
-Son tres entrevistas y después cuando la persona ingresa, hay un rito de iniciación. Que es un conjunto de pruebas simbólicas tomadas de las viejas escuelas filosóficas. Entonces, no tiene nada que vaya en contra, de la dignidad del ser humano.
Y una vez que pasa y pertenece a la institución y transita por ese rito, asiste una vez por semana cuando recién inicia.
-¿Se propone un tema?
-Sí, hemos hecho algunas reuniones abiertas a la sociedad para que vea cuál es nuestra dinámica de funcionamiento. De hecho, se ha reconocido a legisladoras, a Daniel García, a Fernanda Lacoste y a la que era Defensora General de la Provincia. En esa dinámica transitamos por distintos saberes. Hay también un pasaje, por los contenidos de antiguas filosofías de distintas escuelas filosóficas que permiten de alguna manera nutrirnos de esta mirada, y de este eclecticismo que tiene la institución para la conformación de las subjetividades nutridas en valores y en virtudes.
Y también eso permite ver los puntos de coincidencia de todas estas ideologías o de todas estas posiciones o líneas de pensamiento. Transitamos también por distintas cosmogonías en búsqueda de poder ver cuáles son las respuestas que tenemos para encarar el tema de la existencia del ser humano, del universo, de las leyes que regulan el universo, los preceptos que regulan la naturaleza.
El abanico es variado y también están las temáticas sociales, las temáticas actuales que por lo general se trabajan. Hay talleres que tienen mayor perfil social, otros que tienen mayor perfil filosófico, otras que son eminentemente operativas y mucho más progresistas o filantrópicas.
Venimos casualmente de inaugurar un espacio en Salta que se va a encargar de llevar adelante con la colaboración de la Secretaría de Justicia y la Dirección de Género, de charlas relacionadas con violencia económica. La idea es que las mujeres tengan herramientas para para que vayan teniendo un manejo de determinadas áreas económicas y financieras e ir gestando un poco su autonomía.
Y esto lo hacemos porque también hay un compromiso de la masonería femenina del mejor posicionamiento social, cultural, laboral, de las mujeres en todos los ámbitos. Escuchamos, compartimos o no compartimos la posición, pero desde el más profundo respeto.
- ¿Querés agregar algo más?
-No, gracias por esta posibilidad. En estos tiempos en los que la beligerancia y la discordia, parece que han ganado las formas de relacionarnos, queremos invitarlos a que juntos trabajemos por poner en valor el trato respetuoso y tolerante y la concordia nacional que tanto nos costó a los argentinos.
¿Hay algún contacto como para que la gente los pueda contactar?
Sí, como Gran Logia Femenina de Argentina en Instagram o en X. Tenemos página institucional y pueden completar ahí un pequeño formulario, lo llenan y lo mandan e inmediatamente se van a comunicar con ustedes.
