El Gobernador Alfredo Cornejo encabezó este lunes la entrega de 48 viviendas correspondientes a la segunda etapa del barrio Cavagnaro, en San Martín, en un acto cargado de emoción para las familias adjudicatarias, que recibieron las llaves y las carpetas de sus nuevos hogares.
El mandatario provincial remarcó que la falta de crédito hipotecario afecta desde hace años a los trabajadores y pequeños productores. “Si no crece la economía, no hay crédito y sin crédito no hay acceso a la vivienda. Esto viene ocurriendo desde hace casi dos décadas”, comentó, y explicó que “hoy el trabajador, el pequeño empresario, el comerciante o el trabajador rural encuentran enormes dificultades para acceder a un crédito hipotecario”.

En ese sentido, puso en valor el rol que viene cumpliendo el Instituto Provincial de la Vivienda junto al Gobierno de Mendoza y señaló que “el IPV y la Provincia han estado acompañando durante todo este tiempo con múltiples programas y, por eso, como dijo el intendente Raúl Rufeil, prácticamente somos la única provincia del país que sigue construyendo vivienda social y viviendas para sectores trabajadores”.
Asimismo, aseguró que la Provincia mantendrá esta política habitacional mientras el crédito hipotecario siga siendo inaccesible para gran parte de la población. “Mientras no reaparezca el crédito hipotecario para los sectores trabajadores, Mendoza no va a abandonar estos programas de vivienda”, remarcó.
El mandatario también advirtió sobre las dificultades económicas actuales y la caída de recursos tanto provinciales como municipales, aunque reafirmó el compromiso de sostener las obras. Comentó que “nos está costando muchísimo, pero si seguimos administrando bien y mantenemos estas políticas, vamos a continuar con estos programas hasta que el país logre estabilizarse y el crédito hipotecario vuelva a ser masivo”.
Luego, destacó la recuperación del sistema de financiamiento habitacional y aseguró que hoy las cuotas son accesibles y los créditos se pueden pagar, lo que ha permitido alcanzar un importante nivel de cumplimiento entre los adjudicatarios de viviendas sociales. En ese sentido, remarcó que actualmente el 75 % de las familias adjudicatarias abona regularmente su cuota, un indicador que refleja una mejora sustancial respecto de los altos niveles de mora registrados en años anteriores.
“Este avance nos permite proyectar más viviendas hacia el futuro. Si sostenemos esta política pública, Mendoza podrá mantener y fortalecer el sistema de vivienda social”, sostuvo el mandatario, y subrayó la importancia de consolidar un escenario económico estable y promover el acceso al crédito hipotecario para ampliar las oportunidades de acceso a la vivienda propia.
En relación con el proyecto que envió el Ejecutivo a la Legislatura para agilizar los procesos de desadjudicación de las viviendas a los adjudicatarios que no cumplen, Cornejo explicó que la iniciativa propone modificar el Código Procesal Civil. Actualmente, señaló, los procesos judiciales de desalojo resultan extensos y complejos, particularmente en el caso del IPV, debido a la naturaleza jurídica de las propiedades adjudicadas.
“El objetivo es establecer un procedimiento sumario, rápido y expedito para recuperar aquellas viviendas que fueron destinadas a familias mendocinas y hoy están siendo utilizadas de manera irregular”, afirmó. La propuesta busca permitir que el Estado pueda actuar con mayor celeridad frente a situaciones de incumplimiento, garantizando que las viviendas sociales cumplan efectivamente con su finalidad.
El mandatario recordó que ya se han detectado casos de adjudicatarios que alquilaban las viviendas mediante plataformas temporarias, así como operaciones de venta informal realizadas sin posibilidad de escrituración. “Todos los casos identificados serán abordados con firmeza para recuperar esas viviendas y reasignarlas a familias que verdaderamente las necesitan y están esperando acceder a su hogar”, remarcó.
Finalmente, el Gobernador sostuvo que estas medidas apuntan a fortalecer la transparencia y la equidad en la política habitacional de Mendoza. “Cada vivienda social debe llegar a quien cumple los requisitos y realmente la necesita. Recuperar viviendas mal utilizadas también significa generar nuevas oportunidades para más mendocinos”, concluyó.