En junio del año pasado, publicamos en El Medio una columna que se titulaba “Acuerdo penoso con YPF y el peligro de sentirse un estadista”. Explicamos ahí que “ es importante saber que el gobierno de Santa Cruz logró un acuerdo por el cual YPF se desprendió de sus áreas y la Provincia cobró 200 millones de dólares en concepto de “responsabilidad social empresaria”. Además, acordaron que la petrolera deberá sanear los pasivos ambientales que deja.
¿Qué arregló Cornejo y su ministra de Energía Jimena Latorre? Bueno veamos, YPF se hará cargo de los pasivos ambientales que haya generado en el pasado y por los que aparezcan como consecuencia de los trabajos realizados por las nuevas empresas, responderán las firmas que ahora tienen las concesiones de las áreas. Veremos. ¿Y con cuánto dinero se queda la provincia? Con nada, cero pesos.”

Bueno, ahora otra vez, -como hace muchas veces- el gobernador Alfredo Cornejo dijo cosas que no son ciertas y datos incomprobables. Pero por suerte, está el registro que nos brinda la historia y así algunas falsedades se pueden ir revelando.
Cuando hicieron la conferencia de prensa para conocer las propuestas para realizar las obras del Acceso Este, Cornejo dijo: “hoy estamos ejecutando o en proceso de ejecución más de 400 kilómetros de rutas en toda la provincia”.
Una vez más tenemos que recurrir a la gestión del gobernador Ricardo Videla, perteneciente al Partido Demócrata, que administró la provincia entre 1932 y 1935. Algo de su tarea se puede leer en el libro Historia Contemporánea de Mendoza a través de sus gobernadores 1932-1966 de la Junta de Estudios Históricos, institución a la que la administración Cornejo no le pasa ni un peso, no cumpliendo la ley que así lo establece. El capítulo sobre Videla lo escribió Juan Carlos Aguinaga.

Sabemos que a Videla le tocó un período extremadamente complejo porque asumió en un contexto económico mundial muy adverso y en Mendoza pegaba fuerte la crisis del ’30. En esa época, los mandatos de los gobernadores duraban tres años. Videla no recibió U$S 1.000 millones de dólares para hacer obras como sí le pasó a Cornejo.
Sin embargo, cuando asumió Mendoza tenía 900 kilómetros de caminos, cuando se fue había 2.300; hizo 1.400 km en tres años. Además planto 160 mil árboles al costado de los caminos asfaltados. Eso es ser estadista, eso es ser eficiente. Cornejo se jacta por llevar 400 kilómetros con la plata del resarcimiento.
Videla también tuvo claro el rol de los docentes en la educación, al punto de decidir que la administración pública no haría ningún pago si antes no habían cobrado su salario todos los docentes. No había ítem aula ni arraigo.
Cornejo el estadista, cuando terminó su primer gobierno y pensaba que podía ser presidente, no se cansaba de repetir que un gobernador en Mendoza es un paga sueldos y nada más, que no puede hacer demasiado. Cornejo ha hecho otras cosas… Resultó entonces que Cornejo no es tan buen operador, tuvo que desechar la idea de ser presidente porque nadie lo tuvo en cuenta y volver a Mendoza a pagar sueldos.
Pero volviendo al concepto del “gobernador paga sueldos”, vamos a ver qué hizo Videla cuando tuvo que enfrentar una crisis vitivinícola.
- Implementó una exención de primas impositivas y primas de exportación.
- Avanzó en la destilación creando una zona alcoholera en Gutiérrez Maipú, buscando que el alcohol destilado vínico fuera utilizado en otras bebidas alcohólicas.
- Prohibió la vinificación fuera de las zonas de producción.
- Obligó que el vino se embotellara en la Provincia.
- Exención impositiva para cooperativas que tuvieran por objetivo comprar, elaborar y expender vino fuera de Mendoza.
Pero Videla entendió que la Provincia dependía mucho de la vitivinicultura, por lo que avanzó en la diversificación de su economía.
Así fue como eximió de impuestos durante 20 años a las industrias que se crearan. Al fin de su mandato había 11 nuevas fábricas de pasta de tomate y varias de conserva de frutas. También se sumaron dos plantas de cemento y una de elaboración de ácido tartárico utilizando derivados de la vitivinicultura. Aparecieron fábricas de fósforos, jabones y de aceite de semillas de uva, así como plantas pasteurizadoras de leche. Videla bajó 20% los impuesos, pagó sueldos atrasados, canceló deuda que tenía Mendoza y le cambió el perfil en solo tres años. También creó el Tribunal de Cuentas para que 85 años después Cornejo lo transformara en el símbolo del descalabro institucional que padece Mendoza.
Los conservadores de esa época no se demoraron 10 años en una obra como el Ecoparque, aun sin terminar, en solo 6 hicieron el Hospital Central. Tampoco le entregaban empresas a hombres de dudosa reputación que no cumplen los contratos, como el caso de José Luis Manzano y Potasio Río Colorado, ni salvaban a empresarios con obra pública, como Fernando Porreta. También tenían sus "mañas", pero parece que el significado de la palabra estadista cambió.
Desde El Medio vamos a hacer un aporte y le vamos a enviar al gobernador el libro que cito; quizá lo lee, quizá le sirve para entender que la historia no empieza con él y comprende lo que es ser estadista.