Existe un proverbio chino que sostiene que hay tres cosas que nunca vuelven atrás: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida. Alfredo Cornejo se ve hoy acorralado por sus propias palabras. Las pronunció con convicción y de forma tajante pero ahora coquetea con otra frase histórica: "estos son mis principios, si no le gustan tengo otros".
Gustavo Villegas, consejero del Río Atuel del Departamento General de Irrigación, dio positivo de alcoholemia el pasado 7 de febrero y puso a disposición su renuncia. La vicegobernadora, Hebe Casado, estaba al frente del Ejecutivo y dijo públicamente que sería aceptada porque es lo que corresponde. Pero ahora Alfredo Cornejo parece tener dudas de si realmente dar ese paso es necesario.
Es el mismo Cornejo que, meses atrás, exigió la renuncia del concejal Martín Antolín y que antes había pedido la renuncia del edil Miqueas Burgoa.
A fines de noviembre Alfredo Cornejo fue tajante a la hora de manifestarse sobre los funcionarios que son encontrados conduciendo bajo los efectos del alcohol. "Si le ocurren a un ciudadano común está mal. Pero cuando es un funcionario público tiene que dar el ejemplo. Sea un concejal, un legislador, un ministro o el gobernador", aseveró ante las cámaras de los noticieros y medios de toda la provincia.
Incluso fue un paso más allá y afirmó que existe una obligación moral de renunciar. "Se pueden amparar en ser ciudadanos comunes que cometieron una falta, puede ser, pero moralmente es un mal ejemplo. Y cuando uno da un mal ejemplo y se supone que institucionalmente debe dar ejemplos es moralmente repudiable", remarcó con aparente convicción.
Gustavo Villegas conducía su vehículo y superaba el doble de alcohol en sangre de lo permitido por la ley. Villegas hizo lo que el gobernador de Mendoza entendía lo correcto: puso a disposición su renuncia al cargo. Sin embargo, el gobernador no le ha aceptado, hasta el momento, la dimisión.
Regantes piden que Villegas continúe siendo consejero. El superintendente de Irrigación, Sergio Marinelli, también hace lo mismo. ¿Qué va a hacer Alfredo Cornejo? En teoría tiene la "obligación moral" de aceptar la dimisión. Pero en política, sabemos, hay veces que la palabra empeñada no vale nada.