La obra del gasoducto que abastecerá al San Rafael ingresó en su tramo final, luego del arribo de nuevo equipamiento clave que elevó el avance general al 95%. Los materiales llegaron en las últimas horas a una Estación de Separación, Medición y Regulación (ESMR) ubicada en el paraje La Tosca, a unos 60 kilómetros del casco urbano sanrafaelino, en el límite interdepartamental con San Carlos. Allí se concentran tareas clave para la etapa final del sistema.
El intendente Omar Félix, quien supervisó personalmente el arribo de los equipos, confirmó que “con esta incorporación la obra alcanza un 95% de avance” y anticipó que los trabajos podrían completarse durante el mes de mayo, habilitando el servicio para miles de hogares.
Los equipos incorporados son tres skids, estructuras que concentran toda la mecánica necesaria para la medición, separación y regulación del gas
Desde el municipio se realiza un importante esfuerzo financiero para sostener la obra. Tras recuperar fondos adeudados por la Nación, la comuna decidió destinar recursos propios para completar el tendido del gasoducto y sus plantas asociadas, con el objetivo de no demorar una infraestructura considerada prioritaria para la región.
La llegada del gas natural tendrá impacto directo no solo en el uso residencial —reduciendo costos frente al consumo de garrafas o energía eléctrica— sino también en el desarrollo productivo e industrial del sur mendocino, al mejorar las condiciones para nuevas inversiones.
Equipamiento clave para la etapa final
La secretaria de Obras Públicas de San Rafael, Andrea Fichetti, explicó que los equipos incorporados son tres skids, estructuras que concentran toda la mecánica necesaria para la medición, separación y regulación del gas, correspondientes a la estación vinculada al sistema de Gasandes.
Los módulos fueron fabricados y enviados desde Córdoba por la firma Coyserv SA, y llegaron listos para su instalación, con todas las pruebas técnicas ya realizadas.