Un reciente estudio científico del Mar del Norte ha revelado la existencia de una nueva clase de formaciones geológicas: las "sinkitas". Este descubrimiento, que desafía la ley de superposición, explica cómo grandes masas de arena se hunden a través de balsas de lodo liviano, redefiniendo nuestra comprensión de los procesos geológicos a gran escala.
Un misterio geológico resuelto: la inversión estratigráfica
El artículo, publicado por los científicos Jan Erik Rudjord y Mads Huuse, describe el hallazgo de "sinkitas" en los estratos del Oligo-Mioceno en el norte del Mar del Norte. Estas formaciones, montículos y depresiones a escala kilométrica, se originaron por un fenómeno de inversión estratigráfica, donde una capa de sedimento más joven y densa se hundió a través de una capa más antigua y liviana.
El estudio, basado en un análisis exhaustivo de datos sísmicos 3D y de miles de pozos de perforación, documenta que la causa de este fenómeno es una inestabilidad de flotabilidad. La arena, más densa y joven, se licuó y se hundió a través de un lodo biosilicio de baja densidad que se había compactado de forma temprana. Este proceso, similar a los moldes de carga pero en una escala mucho mayor, introduce un nuevo concepto en la geología gravitacional.

El descubrimiento de las "sinkitas" tiene importantes implicaciones para la industria del petróleo y el gas, así como para los proyectos de almacenamiento de CO2, ya que estas formaciones afectan la comprensión de la estratigrafía, el flujo de fluidos y los sellos de yacimientos.
El rol del lodo biosilicio y las fallas poligonales
El estudio destaca que el lodo biosilicio, una roca frágil y porosa, fue el huésped ideal para este fenómeno. La suspensión de arena desalojó el lodo, que estaba segmentado por fallas poligonales. Estas fallas, formadas por la contracción del lodo, delimitaron las "balsas" por donde la arena se hundió.
Los investigadores señalan que la inversión de densidad, impulsada por la flotabilidad y probablemente desencadenada por terremotos, causó el ascenso del lodo ligero a medida que la arena más densa tomaba su lugar. Este proceso no solo explica las formaciones de montículos, sino que también revela un comportamiento geológico que hasta ahora no se había documentado en esta escala.