Los preventores de Ciudad ya patrullan con armas taser
La incorporación se da en el marco del proceso de profesionalización de los cuerpos de seguridad ciudadana, con formación específica, protocolos estrictos y control sobre el uso de la fuerza.
Este lunes preventores de la Ciudad de Mendoza que completaron la capacitación dictada por las Fuerzas de Operaciones Especiales recibieron dispositivos electrónicos de control Taser 7. En total se entregaron 15 de las 30 armas que están destinadas al cuerpo de seguridad ciudadana.
La incorporación de estas herramientas forma parte de una estrategia integral de modernización y profesionalización de los cuerpos de seguridad, orientada a ampliar las capacidades de intervención ante situaciones de riesgo sin recurrir a armas de fuego. En este sentido, las Taser 7 permiten aplicar distintos niveles de respuesta, incluyendo instancias disuasivas previas al uso de la descarga eléctrica.
Las taser que recibieron los preventores que fueron capacitados.
En el acto, el gobernador Alfredo Cornejo puso en valor la incorporación de armas no letales como parte de este esquema integral, destacando la importancia de sumar herramientas que permitan intervenir sin poner en riesgo la vida de las personas.
El Gobernador también destacó el salto tecnológico que implica esta nueva adquisición respecto de las primeras unidades incorporadas, señalando que cuentan con mayores prestaciones que mejoran su eficacia en tareas preventivas y operativas en territorio.
El mandatario destacó además el compromiso de los gobiernos locales, en particular el de la Ciudad de Mendoza, en la incorporación de este tipo de tecnología, subrayando que se trata de un esfuerzo compartido entre Provincia y municipios. “Capital se ha comprometido fuertemente con esta tarea y con una inversión propia. No se las regala la Provincia, sino que nos asociamos para la compra en una licitación compleja que nos permitió obtener beneficios impositivos”, sostuvo. Asimismo, remarcó que este esquema está abierto a otros municipios interesados.
Policías convencionales ya portan las taser
Con la publicación de la Resolución 2.155 en el Boletín Oficial, a principios de junio de 2025, se aprobó el protocolo oficial para el empleo de armas no letales y la capacitación obligatoria incorporada al Plan Anual de Formación de la fuerza. De este modo, el uso de dispositivos Taser, hasta entonces restringido a las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE) —como el GES y el GRIS—, quedó habilitado también para todo el personal policial que complete la instrucción correspondiente.
La iniciativa contempló la aprobación de cuatro cursos específicos: uno destinado a cuerpos especiales, como el GRIS y el GES; otro para la formación de instructores; un tercero orientado a efectivos policiales en general; y un cuarto dirigido a personal de otras unidades, como seguridad privada o cuerpos de seguridad ciudadana —como el caso de los preventores de Ciudad—, que pueden incorporarse con autorización del Ministerio de Seguridad y Justicia.
En ese marco, ya se registraron las primeras intervenciones fuera de las fuerzas especiales. La primera ocurrió en Malargüe, donde un efectivo policial utilizó la Taser 7 en modo disuasivo ante una persona armada con un cuchillo, logrando que depusiera su actitud sin necesidad de efectuar la descarga eléctrica y sin que se registraran heridos. Días después, en General Alvear, se concretó una segunda intervención en condiciones similares, también con resultado positivo. A estos antecedentes se suma un procedimiento realizado anoche en Ciudad, donde efectivos utilizaron también el dispositivo en su modalidad disuasiva para controlar a un hombre que se encontraba agresivo dentro de un domicilio, logrando su reducción sin necesidad de efectuar la descarga y sin que se registraran personas heridas.
Actualmente, la distribución de estos dispositivos ya alcanza a toda la provincia, con 10 Taser asignadas a cada una de las seis distritales, todas en manos de personal policial convencional que completó la capacitación y certificación correspondiente. Esto consolida la implementación progresiva del sistema y amplía la capacidad de respuesta en el territorio.