Mientras avanza la investigación judicial contra Manuel Adorni, el Pro evita confrontar de manera directa con el gobierno de Javier Milei y actúa con cautela frente a las investigaciones que rodean al jefe de Gabinete por su crecimiento patrimonial y viajes al exterior. Aunque no comparten las explicaciones del funcionario, no lo cuestionan en público y se desmarcan de los pedidos de interpelación que hace la oposición en el Congreso.
El partido de Macri mantiene una relación ambivalente con la administración nacional. Tras las últimas elecciones, en Pro trabajan por preservar su identidad y reposicionarse para tener un candidato en 2027, siempre bajo la premisa de ofrecer una “oposición responsable” y no poner en riesgo la gobernabilidad y los proyectos de la Casa Rosada.

En este contexto, el sello amarillo evita sumar presión sobre la administración libertaria en medio de la investigación judicial que enfrenta Adorni por supuesto enriquecimiento ilícito. Salvo expresiones aisladas, el partido aún no adoptó una postura pública por la polémica en torno a la compra del departamento de Miró al 500, en Caballito, y la casa en el country Indio Cuá Golf Club, de Exaltación de la Cruz.
Tampoco se manifestó el macrismo respecto del vuelo privado a Punta del Este que -según las facturas a disposición de la Justicia- pagó una empresa con contratos con la TV Pública, ni la participación de Bettina Julieta Angeletti, esposa del funcionario, en la comitiva presidencial que viajó a Nueva York por la Argentina Week.
El 19 de marzo, Pro celebró una cumbre en Parque Norte para relanzar al partido con la mira en la elección presidencial de 2027. Para entonces, ya había estallado la polémica por los viajes a Estados Unidos y Uruguay.

En esa oportunidad, Mauricio Macri sostuvo que “lo que hace fuerte al cambio es que múltiples espacios, con el mismo rumbo y cada uno con su identidad, puedan decir lo que crean aunque incomode”, y aclaró que “lealtad es apoyar lo que está bien y señalar lo que está mal”. Sin embargo, a lo largo de la jornada, no hubo mención alguna a los viajes ni al caso $LIBRA, otro de los desafíos que enfrenta el Gobierno en el ámbito judicial. Ese mismo espíritu imperó en las redes sociales de los principales dirigentes amarillos.
En el partido amarillo explican que, con una investigación en curso, corresponde que la Justicia actúe y se expida primero. “En general, nosotros planteamos que, cuando un tema está en la Justicia, lo maneje la Justicia. Lo planteamos siempre, no es una visión distinta con lo de Adorni”, argumentó un dirigente de larga trayectoria en Pro ante la consulta de LA NACION. La explicación languidece si se recuerda la actitud del partido frente a los actos de corrupción del kirchnerismo.
De los principales líderes del partido macrista, solo la exdiputada María Eugenia Vidal salió al cruce del funcionario en redes sociales. Lo hizo tras la conferencia de prensa en la que Adorni evitó responder las preguntas sobre su patrimonio y el viaje a Punta del Este bajo el argumento de que podía entorpecer la investigación en curso y que se trataba de su vida privada.
La exgobernadora reflotó -a través de un meme- un tuit de 2016 del jefe de Gabinete en el que se refería a la exposición de quienes ocupan cargos públicos y se mostraba a favor de que dieran explicaciones sobre su vida privada. Utilizó ese posteo para cuestionar con tono irónico la falta de respuesta del funcionario y marcar la contradicción en su discurso.