El Concejo Deliberante anunció una reorganización interna mediante la cual reduce en más del 60% los cargos de político-administrativos. En concreto, se fusionarán áreas y el ahorro, que rondará los 500 millones de pesos, se destinará al ordenamiento de tránsito de la comuna. "Es una decisión orientada a mejorar el funcionamiento institucional y optimizar el uso de los recursos públicos de los vecinos de Guaymallén", aseguran.
Para lograrlo, se redefine el esquema organizativo del Concejo Deliberante bajo un modelo más simple, claro y eficiente, eliminando superposiciones y niveles jerárquicos innecesarios. En concreto, se pasa de 3 secretarías a 1 sola Secretaría General; de 4 direcciones a 1; y de 8 coordinaciones a 3 coordinaciones operativas. En consecuencia, habrá menos funcionarios y el personal de planta será reasignado a otras áreas.
"Esta reorganización no modifica la representación institucional, sino que actúa exclusivamente sobre la estructura y administración del cuerpo, fortaleciendo su capacidad operativa", esgrimen desde el Concejo Deliberante.
Desde el municipio reconocen que Concejo Deliberante de Guaymallén es actualmente el de mayor gasto en términos absolutos dentro del Gran Mendoza y afirman que "la medida responde a la necesidad de ordenar su funcionamiento, reducir costos estructurales y avanzar hacia un esquema más eficiente y sustentable". Como resultado, se estima un ahorro superior a los $500 millones anuales, derivados de la reducción de cargos jerárquicos.
Los recursos liberados serán reorientados al fortalecimiento del sistema de control y ordenamiento del tránsito en todo el departamento y se avanzará en la incorporación de nuevos inspectores de tránsito y en la implementación de un esquema de nodos de regulación en puntos estratégicos, con el objetivo de mejorar la circulación, prevenir conflictos viales y garantizar mayor seguridad.

La iniciativa se da en medio del proceso de transformación urbana que está teniendo lugar en el marco de la obra del Acceso Este, que implicará desvíos, cambios en la circulación y una mayor demanda de control territorial.
De esta manera, la reorganización del Concejo no solo implica una reducción de estructura, sino una decisión de gestión que permite reorientar recursos de los vecinos hacia prioridades concretas, mejorando la capacidad de respuesta del Estado frente a los desafíos actuales.