Días difíciles se viven en la OSEP, es que el cambio en la forma de descontarle a los trabajadores estatales el aporte de la obra social y que alcance también a sumas no remunerativas, fue una prueba más de la falta de recursos que atraviesa la obra social. Esto se suma a los problemas en los pagos a los médicos y a la falta de remedios oncológicos.
Pero también hay problemas políticos y de conducción. El actual titular de OSEP, Carlos Funes, parece que tiene los días contados. Hay varias versiones sobre quién sería su sucesor. Una es que se pondría a otra persona y se lo sacaría a Funes.

El mismo ministro de Salud, Rodolfo Montero, le está ofreciendo el puesto a distintas personas relacionadas con el sistema de salud público y que ocupan puestos directivos. El punto es que cuando Montero les pregunta si quieren hacerse cargo de OSEP, le responden: “Ni loco”. Es que los problemas no son menores.
Otra idea que anda dando vueltas es mantener a Funes como presidente y nombrar a un segundo que sea el que en realidad gestione la obra social de los empleados públicos para mejorar sus cuentas y servicios.
Se habla mucho por estos días de los candidatos que pasaron por la cabeza del gobernador Alfredo Cornejo cuando pensaba en designar al titular de OSEP. Afirman que tres veces le ofreció el puesto al actual senador Marcelino Iglesias, quien ocupó ese puesto durante ocho años, entre 1999 y 2007.

El tiempo pasó y la gestión que hizo Iglesias en la OSEP no se olvida. “Fueron los mejores años de la obra social”, cuentan los que conocen los movimientos que hubo durante los últimos 35 años en esa repartición. “También tuvo inconvenientes de dinero, el gobierno lo tuvo que asistir, pero se explicaba que el motivo eran las enfermedades catastróficas, se conocían los números, se hacían obras y se mejoraban servicios”, recuerdan. Ahora es difícil saber qué pasa con precisión en la obra social.
Golpeado por distintos inconvenientes que tuvo antes de dejar la comuna de Guaymallén tras ocho años de gestión, problemas de salud y más años encima; hicieron que Iglesias declinara la oferta.
Siendo vicegobernador, el actual intendente de Junín, Mario Abed, logró colocar a Funes en la OSEP y tras algunos intentos frustrados de cambio, Cornejo lo mantuvo. Tal es la cercanía de Funes con Abed, que algunos interpretan que podría ser su sucesor, seguramente en 2031 porque en 2027 el actual intendente irá por un período más, su sexto mandato, completaría 24 años como jefe comunal de Junín.
Pero ahora esos planes se desdibujan porque Funes no está quedando bien parado y será difícil que lo quieran poner en un cargo electivo. “Pasan cosas en la OSEP que ni Cornejo se las imagina”, cuentan allegados a la rosca de la salud. Pero subestiman la red de informantes del gobernador, quien ya tomó nota de algunos “problemas”.