Con el cierre de la paritaria del personal legislativo - a la que están atados- las dietas de los senadores se elevará a más de $ 11 millones en bruto.
Las autoridades de la Cámara recuerdan que al igual que ocurrió con el último aumento, cada legislador puede decidir si renuncia a percibirla o la dona, algunos mendocinos dicen que lo hacen. En la última ocasión renunciaron todos menos el bloque de Unión por la Patria.
Los gremios legislativos acordaron este miércoles una suba escalonada de: 2% retroactivo a diciembre de 2025; 2,5% de enero; 2,2% por febrero; 2% en marzo y un 1,7 % a partir de abril y 1,5 % en mayo. Se trata de una suba acumulada del 12,5 %.

La dieta de un senador equivale a 2.500 módulos, más 1000 módulos de gastos de representación y 500 módulos por desarraigo.
Hasta ahora el módulo tenía un valor de $2554,85 por lo cual los senadores (que no renunciaron a ningún incremento) venían percibiendo $ 10,2 millones en bruto que, tras los descuentos por aportes e impuesto a las ganancias, queda en $8,1 millones.
Pero los senadores que no aceptaron los incrementos de fines de mediados del año pasado quedaron con un sueldo menor que ronda los $ 9 millones en bruto.
"La Vicepresidente no tiene responsabilidad sobre los aumentos, sin embargo, les da la posibilidad a los senadores de donar a una institución, si así lo desean", señalaron cerca de Victoria Villarruel.
El acuerdo fue firmado por los secretarios Administrativo y Parlamentario del Senado, Alejandro Fitzgerald y Agustín Giustiniani, y de Diputados, Laura Oriolo y Adrián Pagán. Por los gremios firmaron Norberto Di Próspero, Felipe Sanz y Elena Ferreyra por la Asociación del Personal Legislativo (APL), Claudio Britos por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y Martín Roig por la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN).
En su segundo artículo la resolución señala que “en virtud de la responsabilidad política”, se comprometen a otorgar el aumento “en función de la disponibilidad en las partidas presupuestarias”.
La diferencia con la Cámara de Diputados donde los legisladores están desenganchados de los incrementos paritarios -algo que también desata críticas contra Martín Menem a quien acusa de fijar aumentos discrecionales- es cada vez más grande.
Un diputado nacional actualmente cobra $ 6.072.000 en bruto y le quedan $ 4.322.307 en mano.