El artículo explica que el concejal libertario Martín Antolín, sancionado por conducir con 1,15 gramos de alcohol en sangre en la Ciudad de Mendoza, presentó un pedido de licencia sin goce de haberes en el Concejo Deliberante de San Rafael. La solicitud, confirmada por las autoridades, busca apartarlo de sus funciones hasta el 12 de diciembre y llega luego de que se aprobara el inicio del proceso de remoción en su contra.
El conflicto político se intensificó tras la votación del HCD, donde Cambia Mendoza impulsó la expulsión y el Partido Justicialista terminó acompañando la propuesta, pese a que inicialmente había planteado una sanción menor: una suspensión de un mes sin sueldo. El radicalismo rechazó esa alternativa y logró que se avanzara con el proceso de remoción, que ahora deberá continuar con las instancias de defensa del edil antes de una resolución definitiva.
El concejal del Partido Libertario Martín Antolín, quien fue sancionado por conducir con más de un gramo de alcohol en sangre en la Avenida Arístides Villanueva del centro mendocino, solicitó formalmente licencia sin goce de haberes en el Concejo Deliberante sanrafaelino.
El pedido ingresó hoy y, en el mismo, busca no cumplir funciones hasta el 12 de diciembre de este año.
El texto fue confirmado por las autoridades del Concejo de esa comuna y llega luego de que se aceptara el inicio del proceso de remoción del edil.
Martín Antolín.
El conflicto con el concejal Martín Antolín
Este fin de semana largo se conoció que el concejal había sido detenido durante la madrugada del lunes en Av. Arístides Villanueva y Tiburcio Benegas. Tras realizarse el control de alcoholemia, el aparato marcó 1,15 gramos de alcohol en sangre.
La medida supera ampliamente lo permitido (0,5 gramos) y, por esto, se le retuvo el vehículo (un BMW Z4 sin patente) y se le aplicó una sanción monetaria.
Es que, en la previa de la sesión del cuerpo parlamentario sanrafaelino, el presidente del HCD, Samuel Barcudi, citó a los ediles para plantear que buscarían aplicar una sanción a Antolín que incluiría una suspensión de un mes sin goce de su haber. El objetivo era frenar el debate alrededor del tema.
El radicalismo no estuvo de acuerdo y, tras rechazar esa opción "intermedia" impulsada por el justicialismo, se votó avanzar con el proceso de remoción y este finalmente fue aprobado.