Mientras los trabajadores judiciales están de paro y exigen reapertura de paritarias, los jueces de la Suprema Corte deben reunirse hoy a las 18 para designar a las autoridades del Poder Judicial. En concreto, deben votar quién presidirá el órgano hasta noviembre del 2027 y puertas adentro existe una pulseada por definir ese nombre. Hay resistencia a la continuidad de Dalmiro Garay, que encabeza la Corte desde el 2020, pero al mismo tiempo empuja para ser reelecto.
Mario Adaro participará de la reunión de forma virtual porque está regresando de Brasil. Es uno de los anotados para presidir el tribunal pero aclaró que pone su nombre en la mesa como símbolo de la importancia de conseguir alternancia en la conducción del Poder Judicial. Si bien hoy la puja parece circunscribirse a esos dos nombres, aparecen algunas alternativas menos confrontativas como Teresa Day o Julio Gómez, pero ninguno de los dos se ha mostrado dispuesto a competir por el cargo.
Hoy la Suprema Corte está dividida en dos facciones. Por un lado Dalmiro Garay cuenta con el respaldo de Norma Llatser y Teresa Day. Por el otro, es resistido por Julio Gómez, Omar Palermo, Mario Adaro y José Valerio. Principalmente por los dos últimos.
En los pasillos del Poder Judicial se menciona que el cornejismo amenaza con mandar una ley para ampliar la cantidad de integrantes de la Corte si hoy no se vota por la reelección de Dalmiro Garay. Para elegir presidente se necesita contar con mayoría especial de 5 votos. Si luego de dos ruedas de votaciones no se consigue ese número, la definición es por mayoría simple en una tercera votación.
Al ser consultado al respecto, el gobernador Alfredo Cornejo Cornejo le restó importancia a esa elección y dijo que no tiene "ninguna expectativa en especial". "Yo respondo porque ustedes me preguntan. La presidencia de la Corte no es relevante, porque eso es un pleno. La Corte primero sortea las causas desde la legislación del 2022 y se sortean entre los siete miembros. No es relevante quién presida. Los temas contenciosos administrativos se resuelven en un plenario sin importar quién sea el presidente. La importancia de quién es el presidente es más periodística que otra cosa. No le cambia nada a la provincia, no le cambia nada al gobierno y están cumpliendo con la norma", concluyó.