José Antonio Kast Rist asumió este mediodía la Presidencia de Chile en un acto que se llevó a cabo en el Congreso de la Nación del país vecino. Autoridades de Chile y visitantes ilustres de todo el mundo presenciaron el traspaso del mando y la Banda Presidencial, de Gabriel Boric, presidente saliente, a Kast.
Tras las actividades protocolares, se cantó el Himno y los presentes le tributaron un cerrado aplauso.
El perfil del nuevo mandatario de Chile
José Antonio Kast Rist, buscó y consiguió la presidencia del país austral por tercera vez con un discurso que prometió “mano dura” contra la delincuencia, la migración irregular y la reducción del Estado.
El abogado y fundador del Partido Republicano de Chile en 2019, fue militante de la derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), cuyos adherentes integraron activamente la dictadura de Augusto Pinochet.
Además, ejerció como diputado por cuatro períodos consecutivos, hasta 2018, en distritos de la región Metropolitana de Santiago.
El político, de 59 años, es identificado por la opinión pública como un ultraconservador y articulador de la extrema derecha chilena, sin embargo, el surgimiento del candidato libertario Johannes Kaiser ubicó a Kast más cerca de la derecha moderada.
El padre de José Antonio Kast fue militante nazi en Alemania
José Antonio Kast es el menor de 10 hermanos, cuyo padre fue militante del Partido Nazi en Alemania. La familia emigró a Chile tras la Segunda Guerra Mundial, en 1950, para vivir en el municipio rural de Paine y erigir su propia fábrica de cecinas, a lo que luego se sumaron negocios inmobiliarios e incursiones políticas.
El nuevo mandatario chileno, quien ya visitó a Javier Milei en la Casa Rosada, compitió por tercera vez por la Presidencia de Chile.
Se postuló como independiente en 2017, cuando logró el 7,9 % de los votos y quedó en cuarto lugar de las preferencias, apoyado por fuerzas cristianas y evangélicas.
Su segundo intento fue en 2021, cuando obtuvo una mayoría de sufragios (27,9 %) en las votaciones iniciales, pero fue derrotado en el balotaje por el progresista Boric.
El conservador vincula directamente el fenómeno migratorio con delitos y crímenes organizados, por lo que pretende bloquear pasos fronterizos no habilitados con barreras y drones de vigilancia, además de expulsar en masa a extranjeros indocumentados, a quienes invitaron recientemente a costear su propio traslado.
Bajo el lema “La fuerza del cambio”, el programa de Kast prometió elevar el crecimiento económico con una menor participación del Estado, recortar el gasto público y los impuestos corporativos.
Para conquistar a los electores moderados, Kast guardó silencio en temas sobre valores, dejando atrás banderas enarboladas anteriormente como el rechazo al aborto, el matrimonio entre personas del mismo sexo y la adopción en parejas homosexuales.