La inflación en mayo habría registrado una nueva desaceleración acercándose al orden del 2% mensual, con menores variaciones semanales, que hasta incluyeron una leve deflación en la última semana del mes.
El IPC de la Fundación Libertad y Progreso registró en mayo un incremento del 2,1% mensual, ubicándose 0,5 puntos porcentuales por debajo del registro del INDEC de abril (2,6%) y 0,3 puntos porcentuales por debajo de la medición pasada del índice LyP (2,4%).
Con este resultado, la inflación acumulada en los primeros cinco meses del año alcanzaría el 14,7%, mientras que la variación interanual se ubicaría en 33,2%, “mostrando un leve ascenso respecto del mes pasado”, según precisó el reporte al que accedió la NA.
Al desglosar el desempeño del mes, detalló que “en la primera semana los precios corrieron al 0,95% y la estimación intermensual se ubicaba en torno al 2,2%, dejando la sensación de que el arranque venía cargado y de que el quiebre de abril podría repuntar rápidamente”.
Sin embargo, señaló que “en el resto del mes la dinámica volvió a desinflarse con fuerza” al precisar que “las semanas siguientes marcaron 0,51%, 0,57% y, sobre el cierre, una variación semanal negativa del -0,17%, un signo que no veíamos hacía tiempo”.
Inflación
En cuanto a las razones que propiciaron la segunda desaceleración seguida, desde Libertad y Progreso afirmaron que “el shock que se temía por el vencimiento del buffer de YPF el 15 de mayo no tuvo la escala que descontábamos y el traslado a las naftas fue acotado, mientras que el ancla fiscal y la estabilidad cambiaria siguieron haciendo su trabajo sobre el resto de la canasta”.
Más allá de resaltar el buen dato, indicaron que “la gran novedad fue la aceleración en el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas, que tuvo la mayor incidencia sobre el índice subiendo 3,3% en el mes y aportando 0,8 puntos porcentuales a la variación general del índice”.
Le siguieron Medicina (0,3%) y Transporte (0,3%). El único que bajó fue Vivienda, con una caída mensual de 1,2%. Al analizar la dinámica inflacionaria del mes pasado, el Economista Jefe de la entidad, Iván Cachanosky, sostuvo que “luego de varios meses complicados, la demanda de pesos se normalizó parcialmente y el apretón monetario del BCRA empieza a surtir efecto”.
Al respecto, remarcó que “juega a favor un mercado cambiario calmado que, sin vencimientos de deuda sustanciales cerca, deja un mes de junio sencillo para extender la paz cambiaria”. Además, proyectó que “en lo que resta del año, la inflación seguirá bajando y probablemente cerrando el año en torno al 26% anual”.
Por otro lado, el economista de la Fundación, Julián Neufeld, puso el foco en el efecto sobre las tarifas de la tensión internacional, que presiona los precios energéticos, y de la quita de subsidios al indicar que “resultará vital observar entonces los precios de los regulados, que este mes tuvieron aumentos importantes más que nada en los servicios básicos”.