El Gobierno ha dado un paso fundamental para destrabar el flujo de capital hacia el sector productivo con la reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). A través del Decreto 242/2026, se establecen las reglas de juego para un esquema que busca ser el motor de las empresas que quedaron "chicas" para el RIGI, pero que necesitan incentivos agresivos para expandirse.
Aunque la operatividad plena quedó supeditada a una resolución conjunta de la ARCA y las carteras de Agricultura y Energía (con plazo de 30 días), la estructura del beneficio ya está definida.

¿Quiénes pueden entrar?
El RIMI no es para todos; está diseñado específicamente para fortalecer la clase media empresarial:
Micro, Pequeñas y Medianas Empresas: Específicamente las categorías Mediana Tramo 1 y 2.
- Requisito clave: Contar con el certificado MiPyME vigente al inicio del ejercicio fiscal donde se inicie la inversión.
- Entidades Civiles: Las organizaciones sin fines de lucro también podrán acceder si cumplen los parámetros de inversión productiva.
¿En qué se puede invertir?
El régimen es ambicioso en su alcance, apuntando a la modernización tecnológica y la sostenibilidad:
- Bienes de Capital: Maquinaria y equipos nuevos, incluyendo bienes de informática y telecomunicaciones (excluye autos de calle).
- Revolución Agroindustrial: Se incluyen específicamente sistemas de riego y mallas antigranizo. Un dato disruptivo es la inclusión de semovientes de genética superior (pedigrí), lo que posiciona al RIMI como una herramienta clave para la mejora de los rodeos nacionales.
- Infraestructura: Obras civiles que tengan menos del 30% de ejecución al momento de adherirse.
- Transición Energética: Equipos de generación renovable y sistemas de eficiencia para reducir costos operativos mediante el ahorro de energía.

¿Por qué le sirve a la empresa?
El RIMI ofrece un entorno de previsibilidad y alivio financiero en tres frentes:
- Aceleración de Amortización: Permite recuperar el capital invertido de forma más rápida en el Impuesto a las Ganancias.
- Alivio en el IVA: El esquema prevé un mecanismo de devolución de créditos fiscales de IVA, con un tope del 50% del cupo anual asignado al régimen. Esto mejora drásticamente el flujo de caja operativo.
- Ventana de Tiempo: Las empresas tendrán dos años para encuadrar sus proyectos bajo este beneficio, contados desde que se publique la resolución operativa.
El "filtro" del Gobierno
El decreto es tajante en evitar el uso del RIMI para fines especulativos. Quedan excluidas:
- Inversiones financieras o de portafolio (activos financieros).
- Bienes usados.
La publicación del Decreto 242/2026 es una señal de que el Palacio de Hacienda busca reactivar la economía real sin descuidar las metas fiscales. La inclusión de la genética ganadera y el riego agrícola muestra una sintonía fina con las necesidades del Agrobusiness, mientras que el fomento a la eficiencia energética ataca directamente uno de los costos fijos más altos de la industria mediana.
El marco legal está, pero las empresas deben tener listos sus planes de inversión para el momento en que ARCA habilite el botón de adhesión en su plataforma, algo que debería ocurrir en las próximas cuatro semanas.