Indignación selectiva: alcohol al volante y el caso que se tapó

El gobernador afirmó que el concejal de San Rafael Martín Antolín debe renunciar porque su conducta es "moralmente repudiable". No es la primera vez que un dirigente da positivo de alcoholemia y existe un antecedente que se mantuvo en secreto.

POLITICA

El gobernador Alfredo Cornejo aseguró que el concejal Martín Antolín debería renunciar a su cargo por la actitud "moralmente repudiable" de conducir bajo los efectos del alcohol.  "Yo ya me he manifestado sobre estas cosas. Si le ocurren a un ciudadano común está mal. Pero cuando es un funcionario público tiene que dar el ejemplo. Sea un concejal, un legislador, un ministro o el gobernador. ¿Tiene que renunciar? Creo que es lo más saludable", aseveró el mandatario provincial.

En la historia reciente de la provincia hay varios casos mediáticos de dirigentes que dieron positivo en controles de alcoholemia. El más reciente es el de Miqueas Burgoa, concejal radical de Guaymallén que pese a las expresiones del gobernador no renunció y aún conserva su banca.

Pocos meses antes ocurrió algo similar con Jorge Téves, presidente del EMOP que circulaba en un vehículo oficial en horas de la madrugada y también dio positivo en un control. Téves fue cuestionado y finalmente decidió dar un paso al costado.

Pero hay un caso más grave que prácticamente no tuvo trascendencia en los medios. En el año 2021 el actual presidente de la Corte, Dalmiro Garay, arrojó un resultado de 1.1 gramos de alcohol en sangre en un control en Maipú. Más del doble de lo permitido. 

Marcelo D'Agostino, Dalmiro Garay y Alfredo Cornejo.

Por aquel entonces Dalmiro Garay ya era presidente del máximo tribunal, cargo para el que fue reelecto este martes con mandato hasta noviembre del 2027. El hecho tuvo lugar el 5 de junio del 2021 y no hubo cuestionamientos ni críticas. El episodio fue tapado y recién un año y medio después, en diciembre del 2022 el portal El Otro publicó la noticia con una copia del acta.

"Se pueden amparar en ser ciudadanos comunes que cometieron una falta, puede ser, pero moralmente es un mal ejemplo. Y cuando uno da un mal ejemplo y se supone que institucionalmente debe dar ejemplos es moralmente repudiable", aseveró Alfredo Cornejo en referencia a Martín Antolín. 

Si a un concejal se le puede reprochar y reclamar la renuncia por conducir alcoholizado, mucho más al presidente del máximo tribunal de justicia de la provincia de Mendoza. Sin embargo nadie se pronunció indignado por aquel entonces. Y no es que no se hayan enterado de lo ocurrido. Simplemente prefirieron callar.

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