El oficialismo y sus aliados aprobaron la reforma laboral y vuelve con cambios al Senado
La única modificación incorporada fue la eliminación del artículo 44 sobre licencias médicas por enfermedad y accidentes; tras un debate caldeado, festeja el oficialismo.
Tras una jornada signada por el paro general dispuesto por la CGT y distintos sectores gremiales, el oficialismo y sus aliados dieron media sanción en la Cámara de Diputados al proyecto de reforma laboral. El texto, empero, deberá retornar al Senado -que le había dado media sanción- para que ratifique la eliminación del polémico artículo que proponía reducir los salarios durante las licencias médicas.
Una ovación coronó la votación, que arrojó 135 votos positivos y 115 votos negativos. El resultado se logró con el apoyo de Pro, UCR, MID, los legisladores de Misiones y Salta que integran Innovación Federal, como así también de los bloques de Santa Cruz, San Juan, Elijo Catamarca e Independencia. Estos dos últimos, que responden a los gobernadores peronistas Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, habían votado en contra durante el debate en el Senado.
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Desde el palco principal del recinto, festejaron la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli, quienes concurrieron especialmente a la Cámara de Diputados para ser testigos del triunfo oficialista.
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se asomaron en uno de los palcos del recinto minutos antes de la votación.
Pese a que sobre el final del debate el kirchnerismo intentó la picardía de levantar la sesión aprovechando la ausencia masiva de legisladores oficialistas en el recinto, los libertarios superaron el primer escollo -la votación en general- con holgura. Después lograron aprobar uno de los títulos más polémicos, el que propone crear un fondo para financiar las indemnizaciones por despido.
Este título finalmente se aprobó con 130 votos positivos frente a 117 negativos.
El oficialismo frenó la embestida opositora con el apoyo de su elenco estable de aliados -Pro, UCR y MID-, y de los bloques provinciales que responden a los gobernadores de Salta, Misiones, Catamarca, San Juan, Tucumán y Santa Cruz. Los mismos que aportaron al quorum en el recinto.
Pese a que sobre el final del debate el kirchnerismo intentó la picardía de que se levante la sesión aprovechando la ausencia masiva de legisladores oficialistas en el recinto, los libertarios superaron el primer escollo -la votación en general- con holgura.
Después lograron aprobar uno de los títulos más polémicos: el que propone crear un fondo para financiar las indemnizaciones por despido, clave para el Ministerio de Economía. Recibió 130 votos positivos, 117 negativos y tres abstenciones.
Sobre el final de la sesión, los libertarios y sus aliados superaron el último obstáculo y aprobaron, aunque en una votación más ajustada, el título XVI, que incluye la derogación de media decena de estatutos profesionales, entre ellos el del periodista. La votación arrojó 126 votos positivos, 119 negativos y 5 abstenciones.
A lo largo del debate los ánimos estuvieron caldeados. Distintos bloques de la oposición -encabezados por Unión por la Patria, un sector de Provincias Unidas y la izquierda- advirtieron que el proyecto, lejos de modernizar las condiciones laborales, cercenará derechos ya adquiridos de los trabajadores en favor de los empleadores. La calificaron de inconstitucional y vaticinaron que, por tal motivo, la reforma será judicializada.
Lo cierto es que, más allá del paso dado en la Cámara de Diputados, la iniciativa deberá retornar al Senado (que fue cámara de origen) por la eliminación del artículo 44, sobre licencias médicas. Los tiempos corren para el oficialismo: su obsesión es que el presidente Javier Milei pueda exhibir la sanción de la ley como un trofeo del Gobierno el próximo 1° de marzo, día en que inaugurará las sesiones ordinarias del Congreso.
En ese apuro, la jefa del bloque oficialista del Senado, Patricia Bullrich, ya convocó para mañana viernes, a las 10 de la mañana, a un plenario de las comisiones de Trabajo y Presupuesto. El objetivo será darle dictamen al texto modificado en la Cámara de Diputados para ratificarlo en el recinto el próximo viernes 27. Solo entonces será ley.
El proyecto, de poco más de 200 artículos, incorpora modificaciones sustanciales en la ley de contrato de trabajo: por caso, se propone una reducción en el cálculo de las indemnizaciones por despido; se habilita el fraccionamiento de las vacaciones y la creación de un banco de horas como alternativa al pago de las horas extra. Además, se permite la ampliación de la jornada laboral diaria de 8 a 12 horas siempre que se respete el descanso de 12 horas entre días de trabajo.
Asimismo, la iniciativa establece la disolución de la Justicia Nacional del Trabajo y el traspaso de sus competencias y funciones en materia laboral ordinarias a la justicia porteña; la limitación del derecho de huelga y un nuevo esquema en las negociaciones colectivas para priorizar los acuerdos de empresa o regionales por sobre los convenios sectoriales nacionales.
El kirchnerismo, la izquierda y los sindicatos -principales detractores del proyecto- consideran la reforma “regresiva e inconstitucional”. Si el proyecto se convierte en ley, la puja se trasladará a los tribunales, advirtieron.
Uno de los puntos más objetados por la oposición durante el debate es el que propone crear el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), destinado a financiar indemnizaciones con aportes patronales que hoy van a la Anses. Los críticos advierten que la medida desfinanciaría el sistema previsional y advierten que el fondo -que reuniría al menos unos US$3000 millones-terminaría por servirle al Ministerio de Economía para fondear al Estado.
El otro capítulo que que acumuló resistencias es el que plantea derogar varios estatutos profesionales. Varios legisladores de distintos bloques se mostraban reticentes a acompañarlo, pero el oficialismo logró que varios de ellos se retirasen discretamente del recinto o se abstuvieran.