Caso 13: la historia que resume las miserias del caso Bento

Carlos Barón Knoll fue abordado por la asociación ilícita de Walter Bento para que pagara por su libertad. Lo tuvieron preso para forzarlo a pagar. Al iniciar el juicio, el fiscal Dante Vega hizo detener a Barón Knoll para forzarlo a confesar que había pagado una coima que nunca existió.

POLITICA

Resumir lo que significó el proceso judicial que concluyó con la condena de Walter Bento no es algo sencillo. Quedarse solo con los 18 años de prisión como síntesis es un recorte parcial de algo mucho más complejo y oscuro. El caso Bento desnudó las miserias más profundas de la Justicia Federal de Mendoza y dejó al descubierto lo que es capaz de hacer el ser humano. A veces por dinero, otras por orgullo o "saña". Luego de dos años y medio de debate, habiendo escuchado a imputados, testigos y defensores, el Caso 13 parece descubrir las dos caras del horror. Los involucrados en ese hecho puntual, luego de años de escarnio público y -en algunos casos- pérdida de la libertad- fueron todos absueltos.

A Walter Bento le aplicaron agravantes a su condena por el rol que cumplía como juez. Era el encargado de impartir justicia y quedó demostrado que operó para presionar a personas imputadas para que pagaran a cambio de su libertad. En su juzgado se montó un esquema perverso en el que Diego Aliaga y otros integrantes de la asociación ilícita abordaban a internos o a sus familiares y los presionaban para poner dinero a cambio de resoluciones judiciales favorables. Se lucró con la angustia, la desesperación y la necesidad. Eso ocurrió con Daniel Martínez Pinto, Javier Santos Ortega y Marcos Calderón, entre otros condenados por cohecho.

Pero el Caso 13 tiene una particularidad que lo hace diferente a todos los demás, porque en este caso todos los imputados fueron absueltos. Carlos Barón Knoll reconoció haber sido presionado por la asociación ilícita para pagar por su libertad pero se demostró que a pesar de ello, nunca pagó. Y lo que es más grave es que Barón Knoll también evidenció las presiones que sufrió por parte del fiscal Dante Vega para que admitiera un crimen que no había cometido.

En el caso Bento no parece haber buenos y malos como usualmente se observa en las películas. Barón Knoll cumple una condena por contrabando. Walter Bento era un juez corrupto y el fiscal Dante Vega incurrió, durante la instrucción, en los mismos excesos que tantas veces cuestionó en los alegatos. Así lo denunciaron muchos de los imputados, pero la abogada defensora de Carlos Barón Knoll, Gianina Bravi, logró demostrarlo y las juezas lo terminaron reconociendo con su sentencia.

Walter Bento lucraba aprovechando la desesperación de personas que estaban detenidas.

La absolución de Barón Knoll y los abogados Octavio Billi, Facundo Alzogaray y Francisco Castro expone los excesos de un fiscal que se pasó de rosca. Un fiscal que fue clave para descubrir la mafia que funcionaba en Tribunales Federales, pero que recurrió a prácticas cuestionables para conseguirlo. 

Facundo Alzogaray, Fancisco Castro y Octavio Billi no eran miembros de la asociación ilícita como aseguró el fiscal. Simplemente eran amigos de Carlos Barón Knoll y, como abogados, aceptaron ayudarlo legalmente para tratar que consiguiera su libertad. Así lo determinaron las juezas Gretel Diamante, Eliana Rattá y Carolina Pereira. Amigos que vieron como un ser querido se derrumbaba por completo por el encierro.

Eso es algo que también quedó claro durante el proceso. Las personas detenidas eran vulnerables. Y de eso se aprovechaba la banda delictiva que encabezaba Bento. Y también se aprovechó el fiscal para conseguir confesiones o arrepentimientos. O peor aún, abusó de su condición de fiscal para castigar a quienes, según su propia convicción, se negaron a colaborar con su investigación.

Según la abogada Gianina Bravi, el "abuso de la buena fe procesal" del fiscal Dante Vega quedó en evidencia cuando la fiscal Alejandra Obregón intentó determinar si le daba la domiciliaria a Carlos Barón Knoll en la causa de contrabando por la que está condenado. Eso fue a mediados del año pasado y Vega remitió un escrito en el que destruía los informes psiquiátricos que daban cuenta del deterioro de la salud del imputado.

El fiscal Dante Vega fue acusado de "torturar" a imputados para que confesaran sus crímenes.

"Nadie le pidió que opine si es falso o no el tratamiento. Es fiscal no psiquiatra. Esto es un elemento más que acredita la falta de objetividad del fiscal en nuestro caso. Un sesgo de valoración. Es saña procesal contra Barón. Ni siquiera tiene que ver con algo jurídico", sostuvo Bravi y sus palabras retumban aún más fuerte luego de que el Tribunal Oral Federal N°2 absolviera a Carlos Barón Knoll.

Pero además, la esposa de Barón Knoll afirmó que el fiscal Dante Vega había ordenado que las hijas de Barón Knoll estuvieran presentes y observaran como su padre era esposado en su domicilio. En una de sus tantas declaraciones el propio Barón Knoll afirmó que estando detenido lo privaron de su medicación y lo tuvieron 48 horas sin dormir con un reflector para presionarlo a confesar el pago de una coima que no había realizado.

La caída de la acusación contra Barón Knoll

A pesar de que en el requerimiento de elevación a juicio el fiscal aseguraba que Barón Knoll "pagó el soborno y recuperó la libertad" en los alegatos reconoció que no hubo pago y  esbozó que la moneda de cambio fue la autorización de un medidor bidireccional de la Cooperativa Eléctrica para que Walter Bento coloque paneles solares en su casa.

La abogada de Carlos Barón Knoll, Gianina Bravi, expuso la debilidad de los argumentos del fiscal Dante Vega, al que acusó de manejarse con saña contra su defendido. Bravi demostró que la autorización para los paneles ya estaba otorgada de forma provisoria desde mucho tiempo antes de que comenzara la causa de Barón.  "En este caso no hay pagos, no hay transferencias, no hay abogados de la banda, no hay nada", expuso en los alegatos cuestionando que a Barón lo imputaron por el supuesto pago de miles de dólares pero terminaron acusándolo de haber logrado que le destrabaran un expediente administrativo en la Cooperativa Eléctrica al juez. Un disparate.

Barón Knoll luego de decir sus últimas palabras y antes de ser absuelto.

El "Caso 13" es la falla en el sistema. El error que deja expuesto el entramado completo. La asociación ilícita despiadada que encabezaba Walter Bento amenazó a la esposa de Barón Knoll para que pagara a cambio de su libertad y Diego Aliaga lo apretó dentro del penal para que pusiera la plata. Los buitres merodearon a su presa generando su desesperación con el objetivo de quebrarlo. Y luego, cuando arrancó la investigación contra Walter Bento, el fiscal aplicó los mismos métodos para conseguir pruebas contra el juez. Jugó con la desesperación y la vulnerabilidad de un hombre que se fue desmoronando con meses y años de encierro. El Carlos Barón Knoll que se sentó esta semana a decir sus últimas palabras no se parece en nada al aduanero que comenzó el juicio. A él, como a muchos otros de los involucrados, el juicio a Walter Bento le cambió la vida. Fue absuelto, pero el daño ya está hecho.

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