Argentina será protagonista esta semana de una de las misiones espaciales más importantes de la actualidad con la participación del microsatélite ATENEA en Artemis II, el histórico vuelo tripulado al entorno lunar impulsado por la NASA.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, ATENEA es un microsatélite desarrollado por la CONAE en conjunto con instituciones del sistema científico nacional, que fue seleccionado como carga secundaria de la misión, convirtiendo al país en el único representante de América Latina y uno de los cuatro elegidos a nivel global junto con Alemania, Arabia Saudita y Corea del Sur.
El satélite, de tipo CubeSat 12U y dimensiones reducidas (30x20x20 centímetros), tendrá como principal desafío operar a unos 70.000 kilómetros de la Tierra, lo que lo posicionará como el microsatélite argentino que alcanzará mayor distancia hasta la fecha.
ATENEA, el microsatélite argentino que viajará en la misión Artemis II
Entre sus objetivos se destacan medir radiación en el espacio profundo, evaluar el comportamiento de componentes electrónicos en condiciones extremas, analizar señales GNSS más allá de sus órbitas habituales y validar comunicaciones de largo alcance.
Tras su despliegue, ATENEA iniciará una secuencia autónoma de activación, estabilización y transmisión de datos hacia estaciones terrenas ubicadas en Tierra del Fuego y Córdoba.
Este proceso permitirá poner a prueba capacidades técnicas clave, como el seguimiento y la gestión remota en un entorno de alta complejidad, abriendo la puerta a futuras misiones más allá de la órbita terrestre baja.
ATENEA, el microsatélite argentino que viajará en la misión Artemis II
El proyecto representa además un ejemplo de desarrollo federal y cooperación científica, con participación de la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de San Martín, la Facultad de Ingeniería de la UBA, el Instituto Argentino de Radioastronomía, la Comisión Nacional de Energía Atómica y la empresa VENG.
En este contexto,ATENEA no solo implica un avance tecnológico, sino también una apuesta estratégica para posicionar a la Argentina en la nueva economía espacial.