En los últimos días, un grupo de vecinos manifestó su profunda preocupación por el estado de salud de los patos que habitan el estanque del Parque Canota de Maipú denunciando que las aves conviven diariamente con residuos y restos de comida que los propios visitantes arrojan al agua.
Según reportan testigos y proteccionistas, la gente suele tirar pan, galletas y otro tipo de comidas al lago. Estos alimentos, además de no formar parte de su dieta, se pudren en el agua, alterando el ecosistema y provocando enfermedades en las aves.
Desde la Municipalidad de Maipú aclararon que el mantenimiento del espejo de agua es constante. Fuentes oficiales señalaron que recientemente se llevó a cabo una limpieza integral de la zona y recalcaron que el lago se sanea de forma periódica.
Sin embargo, las autoridades hicieron hincapié en un punto crítico: la velocidad con la que se vuelve a ensuciar. "Se hace un llamado urgente a la reflexión. Por más que se limpie todos los días, si el ciudadano sigue utilizando el estanque como un cesto de basura, el problema no se va a solucionar", explicaron desde la comuna.