La intensa tormenta que azotó al Gran Mendoza el viernes no solo dejó complicaciones en las zonas urbanas, sino que mostró su cara más salvaje en el piedemonte. Entre los múltiples destrozos y problemas de infraestructura registrados en la provincia, el Cerro Arco se convirtió en el escenario de un fenómeno natural que dejó a más de uno sin aliento.
El Cerro Arco, punto de encuentro obligado para maratonistas, senderistas y amantes del aire libre, se vio transformado por la fuerza de las precipitaciones. En medio de la tormenta, un maratonista que se encontraba en la zona logró captar con su teléfono una impresionante bajada de agua.
Las imágenes, que rápidamente se volvieron virales, muestran cómo lo que habitualmente es un sendero seco se convirtió en un verdadero torrente de agua, lodo y piedras que descendía a gran velocidad desde las alturas.