Ayer el Concejo deliberante de San Carlos no le permitió jurar en su banca al concejal Marcelo Romano. El edil fue electo por los ciudadanos de la comuna pero la semana pasada quedó firme una condena de 20 meses de inhabilitación para ejercer cargos públicos por el delito de "atentado a la autoridad". El diputado Lucas Ilardo afirmó que Romano "está siendo víctima de un atropello sin precedentes en la política mendocina".
"Síntomas de una década oscura en el manejo judicial que ojalá algún día termine. El pueblo manda siempre en democracia", agregó el legislador kirchnerista. Rápidamente salió al cruce el senador cornejista Martín Kerchner que en pocas palabras expresó que lo que se hizo en San Carlos es cumplir con una sentencia judicial.
Pero Ilardo redobló la apuesta y expuso la doble vara con la que se mueve la justicia en la provincia de Mendoza. "La sentencia delibery. Lastima que el delibery no anda cuando se trata del enriquecimiento de sus funcionarios, de las casas de 400 metros en las carreras, de los jefes de la policía que usan el helicóptero oficial para su cumple y los titulares de vialidad que malversaron fondos comprando joyas para el día de los enamorados", respondió Ilardo.
Más allá de ese cruce particular, otros dirigentes políticos también se solidarizaron con Romano. Por ejemplo, el exlegislador provincial Lautaro Jiménez repudió la proscripción del concejal sancarlino. "La dictadura de la mafia minera de Alfredo Cornejo le impide asumir en su banca por defender del Agua de Mendoza", subrayó.