Nuevo revés en el horizonte de un posible final a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán en Medio Oriente. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que había suspendido el viaje de sus enviados a las conversaciones de paz en Islamabad (Pakistán). Primero se lo dijo con unas breves declaraciones a dos medios de Washington, y después, lo confirmó en su red social. “¡Demasiado tiempo malgastado en viajar, y mucho trabajo por hacer!”, escribió Trump, que, de nuevo, echó mano del argumento de que si no hay avances en el final de la guerra lanzada el pasado 28 de febrero por Washington junto a Israel, la culpa es del régimen de los ayatolás, y de la “confusión que reina entre sus líderes”.

“Nadie sabe quién está al cargo, ni siquiera ellos mismos. ¡Además, nosotros tenemos todas las cartas y ellos ninguna! ¡¡¡Si quieren hablar, todo lo que tienen que hacer es llamar!!!“, concluye el mensaje en Truth Social. El republicano también advirtió: ”No nos hagáis emprender vuelos de 18 horas para quedarnos sentados hablando de nada".
La decisión de abortar la misión de sus negociadores de cabecera, el enviado especial y amigo personal del presidente, Steve Witkoff, y de Jared Kushner, yerno de Trump, se dio a conocer después de que el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, abandonara Islamabad tras mantener una larga serie de reuniones con altas autoridades militares y civiles paquistaníes. Lo hizo sin esperar a la llegada de los enviados del Gobierno de Estados Unidos, prevista para este sábado. Fue un día en el que Washington despertó con un ritual ya familiar: con la esperanza de que los emisarios de la Casa Blanca se disponían a viajar pero sin la certeza de cuándo ni cómo lo harían.

Era la segunda vez esta semana que sucedía algo parecido. El martes pasado, estaba previsto que Kushner y Witkoff tomaran un vuelo desde Florida, donde residen, rumbo a Europa, para desde allí dar un salto a Pakistán, donde iban a encontrarse con el vicepresidente de Estados Unidos, J. D. Vance, llegado de Washington. Todos esos planes fueron cancelados en el último minuto ante, según explicó después la Casa Blanca, la falta de un interlocutor válido del régimen. Ese día, Trump aplazó sin poner una nueva fecha el plazo que él mismo había fijado para el final del alto el fuego de dos semanas que, de nuevo, había decidido él por su cuenta.
Tras el último fracaso negociador y con las conversaciones de regreso a la casilla de salida, el horizonte para el final de la guerra es más difuso que nunca. No está claro si, en vista de ese nuevo revés, Trump decidirá reanudar las hostilidades, pero sí lo está que tanto el secretario de Defensa, Pete Hegseth, como Israel han advertido de que están listos para retomar el lenguaje de las armas en cuanto el comandante en jefe dé la orden.
Araqchi abandonó este sábado el país asiático con su comitiva rumbo a Omán, siguiente parada de una gira que también le llevará a Rusia. En X, escribió que había compartido una nueva propuesta con los funcionarios paquistaníes, de la que no dio detalles. “Está por ver si Estados Unidos habla realmente en serio de diplomacia”, añadió.