Donald Trump intenta ahora poner en contra del Papa a su hermano mayor, Louis, que es republicano y del grupo “MAGA” (Hagamos a América Grande otra vez), y que hasta ahora apoya al presidente norteamericano.
“Lou ha entendido todo. Su hermano no”, escribió en un tuit, además de afirmar que el Papa es demasiado débil y “pésimo en política exterior” por su posición contra la guerra con Irán.
Ambos hermanos se ven de vez en cuando y todos los testigos afirman que su relación es de un afecto muy entrañable. Cabe sospechar que el presidente Trump ha vuelto a equivocarse y Lou, como lo llaman su hermano y todos, no compartirá los dichos del presidente. Es más, hasta podría enojarse por el intento de provocar disidencias en la familia Prevost.
Donald Trump intenta ahora poner en contra del Papa a su hermano mayor, Louis, que es republicano y del grupo “MAGA” (Hagamos a América Grande otra vez), y que hasta ahora apoya al presidente norteamericano.

“Lou ha entendido todo. Su hermano no”, escribió en un tuit, además de afirmar que el Papa es demasiado débil y “pésimo en política exterior” por su posición contra la guerra con Irán.
Ambos hermanos se ven de vez en cuando y todos los testigos afirman que su relación es de un afecto muy entrañable. Cabe sospechar que el presidente Trump ha vuelto a equivocarse y Lou, como lo llaman su hermano y todos, no compartirá los dichos del presidente. Es más, hasta podría enojarse por el intento de provocar disidencias en la familia Prevost.
Muchos recuerdan que en la misa inaugural del pontificado, el 18 de mayo de 2025, Lou rompió la etiqueta acercándose a Robert en la Basílica de San Pedro, acompañado por su mujer, y dio un caluroso abrazo a su hermano pontífice.
El intercambio de Trump con el Papa, quien rechazó la polémica en nombre de la paz y los Evangelios, produjo una marea de apoyo al pontífice en Italia, comenzando por el presidente Sergio Mattarella, quien reclamó que “ninguno sea indiferente a sus llamados de paz”.
La primera ministra Giorgia Meloni, considerada una amiga fiel de Trump, calificó de "inaceptables" las al Papa.
Meloni habló en su nombre y en el de todo el gobierno dándole al Papa “un agradecimiento y el augurio al pontífice de un buen éxito en su viaje apostólico a África” y pidiéndole que continúe “favoreciendo la composición de los conflictos y el retorno de la paz interna y entre las naciones”.
También los aliados orgánicos de la alianza de centroderecha, los viceprimeros ministros Matteo Salvini y el canciller Antonio Tajani, habitualmente cercanos a Trump, reaccionaron apoyando al Papa.
Salvini dijo que no se debe atacar al Papa que defiende la paz: “El Papa es una guía espiritual de miles de millones de católicos y me parece que atacarlo no es algo inteligente ni útil”.
La líder del Partido Democrático, principal fuerza de la centroizquierda, repudió también “los ataques y amenazas al Papa del presidente Trump; es un método arrogante e insultarlo por su fuerte llamado a la paz y a la dignidad humana es un acto gravísimo”. Las otras fuerzas de la "sinistra" italiana apoyaron la misma línea.
El director del “Corriere della Sera”, el principal diario italiano, Luciano Fontana, comentó que “en poco más de un año, Trump ha sido completamente contrario a los intereses nacionales de Italia. Golpear particularmente en Italia a la comunidad católica abre un nuevo foso entre nuestro país y la administración norteamericana”.