Un total de 5,3 millones de personas se encuentran actualmente en situación de mora tardía dentro del mercado financiero argentino, según determinó un relevamiento de la consultora Analytica elaborado sobre la base de registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y el INDEC
El volumen total de deuda de las familias alcanza los $74,2 billones, lo que equivale al 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB).
El fenómeno de la irregularidad en los pagos se distribuye entre 19,8 millones de personas que tienen créditos activos en el denominado “sistema financiero ampliado”.
Este ecosistema incluye no solo a los bancos tradicionales, sino también a empresas Fintech, mutuales, cooperativas, tarjetas de consumo, casas de electrodomésticos y fideicomisos financieros. Del total de la deuda, el 82,4% está concentrada en entidades bancarias, mientras que las Fintech representan el 10,1% y el resto de las entidades el 7,5%.

Esta cifra es superior si se la compara con la irregularidad medida solo por el volumen de la cartera de crédito, que se ubica en el 15,4%.
A nivel geográfico, la zona norte del país y la región de Cuyo registran los índices de incumplimiento más elevados.
La provincia de San Juan lidera la estadística con un 36,0% de deudores morosos, seguida por La Rioja con un 35,3% y Catamarca con un 34,8%. Mientras que Mendoza arroja un 28,6% de morosos.
El informe destaca que “la mora impacta más en los jóvenes” de entre 18 y 30 años, sector donde la irregularidad llega a casi el 40%.
Este incumplimiento financiero se vincula directamente con el deterioro del mercado laboral para este rango etario.
Durante el año 2025, la desocupación en mujeres de 14 a 29 años subió del 13,8% al 16,8%, y en hombres del mismo segmento pasó del 12,5% al 16,2%.
Finalmente, la capacidad de pago también se relaciona con los niveles de ingresos declarados por los trabajadores independientes. Quienes se encuentran en la Categoría A del monotributo (la de menor facturación) tienen un 17,9% de personas en mora tardía. En cambio, en la Categoría K, que agrupa a los contribuyentes de mayores ingresos, la cantidad de morosos se reduce al 8,5%.
De acuerdo con el estudio, esto demuestra que “quienes menos facturan cargan con una deuda relativamente más pesada”.