La situación económica en la Provincia de Buenos Aires, aquella que Ricardo Arriazu subrayó en el webinar de BlackToro el viernes pasado como "mayor desafío" para Javier Milei, muestra datos negativos que explican la preocupación reinante. "El ajuste tuvo una geografía clara: el conurbano pagó la mayor parte de la cuenta", afirma el CEPA.
"El empresario no tiene la culpa de haber invertido donde invirtió. Fueron los incentivos que dieron los gobiernos. La gente tampoco tiene la culpa de haberse mudado al Gran Buenos Aires. También fueron los incentivos que le dio el gobierno. Y ahora cambian las reglas del juego. Puede generar un ruido político. Y el desafío es la elección en el Gran Buenos Aires el próximo año", dijo Arriazu hace escasos días en el webinar.

Entre los principales resultados, dicen en un extenso informe, la desocupación trepó al 9,5% al cuarto trimestre de 2025 —2 puntos por encima del total país— y se perdieron 96.243 puestos de trabajo registrados. Los salarios de los trabajadores registrados privados del GBA son de los que más poder adquisitivo perdieron en todo el país (después de Tucumán y Tierra del Fuego).
"Medido con la canasta actualizada de 2017-2018, el salario real cayó 8% desde noviembre de 2023, mientras que el promedio nacional es del 7.3% porque el índice oficial subestima el peso de las tarifas en el presupuesto familiar y por el perfil productivo de la PBA", apuntan.
Además, cerraron 5.364 empresas en la provincia según el informe de la SRT; el Indec mide una caída del 5,1% en el consumo en supermercados y los jubilados bonaerenses cobran por debajo de la media nacional.
El IPC acumulado entre diciembre de 2023 y marzo de 2026 para alimentos en el GBA (276%) supera al nivel nacional (273%). Por su parte, los gastos en vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles registran aumentos de hasta el 493% en el último año.
"El modelo de Milei y Caputo respecto de la industria manufacturera es claro: no hay política industrial. La industria representa un tercio del PBI argentino, una quinta parte del empleo registrado privado y mantiene salarios que superan en un 15% la media del empleo registrado", afirma CEPA.
"El tipo de cambio atrasado (dólar barato) combinado con la apertura comercial indiscriminada que redunda en un aluvión de importaciones puso en crisis al sector. Esto impacta de sobremanera en la provincia de Buenos Aires, ya que el 40% de los establecimientos productivos se encuentra en suelo bonaerense", explican.
La crisis industrial puede observarse mediante el Indicador Sintético Industria Manufacturera de la provincia de Buenos Aires (ISIM-PBA, desarrollado por la Dirección Provincial de Estadística) que mostró una caída del 9,9% en noviembre de 2025 y del 3,5% en diciembre del mismo año, en ambos casos la comparación es respecto del mismo mes del año anterior.
Afirman que durante noviembre el guarismo de PBA mostró un peor desempeño que el indicador del INDEC a nivel nacional (-9,9% versus -8,7%). "Si bien en diciembre dicha relación se invierte, ello no significa una mejora más bien sucesivas caídas que se siguen acumulando. El desempeño de este sector también puede evaluarse desde la llegada de Javier Milei a la presidencia. Cuando el análisis se hace siguiendo este intervalo, diciembre de 2025 versus noviembre 2023, la caída entre el guarismo nacional y el de la provincia de Buenos Aires es similar", sostienen.
En suma, cerraron más de 5.300 empresas en la provincia de Buenos Aires —un cuarto de todos los cierres del país—, afectando desde pequeños comercios hasta plantas industriales con décadas de historia.