Informe
Mendoza 2025: Entre la recuperación del PBG y el abismo de las exportaciones
La Fundación Mediterránea-Ieral, presentó ayer su tradicional anuario sobre la economía de Mendoza.El balance económico de Mendoza para el cierre de 2025 arroja una lectura de "vaso medio lleno", donde la resiliencia de la actividad interna choca de frente con un sector externo que no logra encontrar su norte. Según el último informe anual del Ieral de Fundación Mediterránea, realizado por los economistas Gustavo Reyes y Jorge Day, la provincia navega una recuperación dispar que, si bien consolida números positivos, todavía muestra señales de fatiga estructural en comparación con el promedio nacional, así surge de los datos presentados en su informe anual sobre la economía de Mendoza, que se difundió ayer.
Una recuperación con freno de mano
Durante 2025, el Producto Bruto Geográfico (PBG) de Mendoza registró una expansión estimada del 3,5% anual. Aunque la cifra es positiva, el crecimiento mendocino fue casi un punto inferior al 4,4% registrado por el promedio de Argentina. La economía provincial, que alcanzó un tamaño de U$S15.750 millones, mostró una dinámica heterogénea por sectores:
Los Ganadores
- El sector financiero
- La construcción

- El comercio
- La administración pública
Estos sectores se destacaron por su mejor desempeño relativo durante el año.
Los Rezagados
- El agro
- El petróleo

- El turismo (con una caída del 5% en visitantes alojados)
Estos sectores continuaron en terreno negativo o estancados, sin lograr cambiar su tendencia de los últimos dos años.
¿Y la vitivinicultura?
El informe del Ieral 2025 presenta un panorama crítico sobre la vitivinicultura mendocina, describiendo el año como un periodo de deterioro y bajos ingresos monetarios. La facturación del sector, neta de inflación, ha disminuido desde 2022, registrando una caída específica del 8% en 2025.
Además, los despachos para el mercado interno se estancaron o disminuyeron según datos privados, mientras que las cantidades exportadas también cayeron. A esto se sumó una baja en los precios que redujo la facturación real.
A pesar de una cosecha que volvió a incrementarse en 2025, esto no fue una buena noticia debido a que generó una mayor oferta de uva frente a bodegas que ya contaban con altos stocks vínicos, presionando los precios de la materia prima a la baja.
El sector enfrenta un descenso mundial en el consumo de vino y una reducción de las importaciones desde mercados clave como Estados Unidos.
Para el 2026, las perspectivas son mixtas y desafiantes. Se proyecta una cosecha similar a la anterior y stocks que continuarán elevados, lo que mantendrá la presión a la baja sobre los precios. En el frente externo, aunque podría frenarse la caída del consumo mundial, la competitividad exportadora de Mendoza dependerá de que el tipo de cambio no se atrase frente a la inflación. El gran desafío seguirá siendo sostener el valor en un entorno mucho menos favorable que el de sus etapas de expansión previa.
El desplome de las exportaciones
El dato más preocupante es el desempeño del sector externo. De los cinco motores macroeconómicos, las ventas al exterior fueron el único motor contractivo en 2025. Mendoza experimentó una reducción tanto en los montos exportados como en su poder adquisitivo, perdiendo una dinámica que ya lleva más de una década en declive y manteniendo una participación mínima en la producción total de la provincia. Fue la provincia que menos exportó del país.
El Frente Fiscal: Expansión con reducción de márgenes
El desempeño de las cuentas públicas provinciales durante 2025 (año electoral) jugó un rol de motor expansivo para la economía local, pero bajo una dinámica que enciende alertas de sostenibilidad. Según los datos disponibles hasta el tercer trimestre del año, los ingresos provinciales lograron ganarle a la inflación, aunque el gasto público creció a un ritmo todavía mayor. Esta asimetría provocó una reducción del superávit fiscal respecto a periodos anteriores, lo que indica que la política fiscal fue procíclica, inyectando recursos para sostener el consumo y la actividad en un año de crecimiento dispar.
Desafío tributario y eficiencia del gasto
En términos estructurales, Mendoza mantiene una política de reducción de impuestos distorsivos, especialmente en Ingresos Brutos (IIBB), donde la alícuota promedio efectiva se ha acercado al promedio nacional tras años de estar muy por encima. Sin embargo, el informe plantea interrogantes críticos para el 2026.
La duda de los analistas es si la reducción de impuestos ha sido suficiente para compensar la falta de competitividad externa. El Ieral insiste en que para profundizar la baja de impuestos sin quebrar las cuentas, es imperativo avanzar en una reforma de la función pública que incluya evaluaciones por objetivos y elimine la falta de incentivos en el sector estatal.
El desafío estructural
Para el IERAL, el crecimiento genuino de Mendoza está limitado por factores de fondo que requieren reformas urgentes:
Casi un tercio de los trabajadores mendocinos no ha terminado el nivel secundario, lo que afecta directamente la productividad laboral media y el nivel de las remuneraciones. Si bien las primarias locales logran resultados mejores a los esperados por su perfil social, la comparación nacional muestra que Mendoza tiene un "enorme potencial de mejora". El informe subraya la necesidad de un sistema educativo que incentive la curiosidad y la experimentación para transformar a Mendoza en una sociedad innovadora.
A pesar del éxito de la Oficina de Conciliación Laboral (OCL), que resuelve fuera de la justicia el 77% de las causas, Mendoza sigue teniendo un problema grave con los juicios contra las ART. La provincia se ubica sistemáticamente entre las de mayores litigios por cantidad de trabajadores asegurados, una característica que atenta contra la eficiencia del mercado laboral y deprime los salarios a largo plazo.
A pesar de la posible baja de la inflación (proyectada entre el 25% y 30% para fin de año ), Mendoza enfrenta debilidades que exceden lo coyuntural: la escasez hídrica, la logística costosa por la lejanía de centros de consumo y la necesidad urgente de reconvertir su matriz exportadora para no seguir perdiendo terreno frente al mundo.
Perspectivas 2026: ¿Hacia una consolidación?
Para el año que comienza, el escenario base es de optimismo moderado, condicionado a que el conflicto bélico entre EEUU e Irán no escale.
- Crecimiento: Se prevé que la economía continúe recuperando parte de la actividad per cápita perdida en los últimos 15 años.
- Obra Pública como motor: El ambicioso programa de inversión financiado con fondos del resarcimiento (ex-Portezuelo) será una pieza clave para que el sector público siga siendo expansivo.
- Mercado Financiero y Laboral: Se espera que ambos mantengan una dinámica positiva, consolidando la recuperación incipiente.
