Vaca Muerta y la minería igualan al agro en el ingreso de divisas y aceleran el cambio estructural

La balanza comercial argentina vive una transformación de fondo que se debe al crecimiento de hidrocarburos y minería redefine el ingreso de dólares del país.

POLITICA

Vaca Muerta y la minería cambiaron definitivamente el mapa productivo argentino. Entre enero y abril, estos dos sectores aportaron prácticamente la misma cantidad de dólares que el complejo agroexportador, según datos del Banco Central relevados por la consultora 1816. El debate sobre si energía y minería se convertirían en un "nuevo agro" existe desde hace años. Ese futuro ya llegó.

La aceleración de estos dos sectores productivos, ambos generadores de divisas, empieza a reconfigurar la balanza de dólares. Se trata de uno de los datos más sensibles para la marcha de toda la economía.

El peso cada vez mayor de Vaca Muerta y las inversiones mineras en el entramado productivo quedó reflejado en números concretos. La oferta neta de dólares proveniente de petróleo, gas y minería alcanzó alrededor de u$s8.150 millones entre enero y abril, un monto similar al generado por cereales y oleaginosas en el mismo período.

"Todo el mercado esperaba hace tiempo que en algún momento la energía sea tan relevante para la balanza de pagos como el agro y lo cierto es que ese futuro ya llegó", señaló 1816.

Los datos muestran diferencias importantes en la composición de esos ingresos. En el caso de las cerealeras, el 91% de los dólares ingresados durante el cuatrimestre provino de exportaciones netas.

Para el segmento integrado por petróleo, gas y minería, esa proporción fue del 71%. La diferencia se explica por el peso de las colocaciones financieras.

Parte importante de los dólares que ingresaron al mercado cambiario desde esos sectores llegó a través de la liquidación de obligaciones negociables emitidas por empresas. Según la Fundación Mediterránea, desde las elecciones hasta la actualidad las emisiones de deuda de empresas y provincias acumularon cerca de u$s15.500 millones, un factor clave que alimenta el flujo de divisas junto al excedente comercial externo.

"Detrás de esta oferta de divisas subyace una combinación de factores comerciales y financieros", destacó la entidad. El flujo es alimentado tanto por el superávit comercial como por las ON que continúa colocando el sector privado.

La cuenta que elaboró 1816 incluye liquidación de exportaciones y también emisiones de deuda en dólares. Ambos componentes explican el salto.

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