Una jueza disparó contra D'Agostino y lo acusó de querer amañar el proceso penal
La jueza Belén Salido acusó a la defensa de Marcelo D'Agostino de operar en la justicia y en los medios para distorsionar el proceso dejar sin juez natural a la causa y lograr que quede en manos de "uno con una parcialidad a su medida".
Un giro explosivo se ha dado en la causa que tiene como imputado al exsubsecretario de Justicia, Marcelo D'Agostino. La jueza Belén Salido se inhibió de intervenir en la causa amparada en la "violencia moral" que le generan las maniobras ilegítimas desplegadas por D'Agostino y sus abogados defensores. En concreto, acusó al juez Rafael Escot de haber filtrado información a D'Agostino para que la apartaran a ella de intervenir en la causa.
Lo más grave de todo es que Rafael Escot admitió haberlo hecho asegurando que Marcelo D'Agostino es su amigo y le había pedido que le dijera si algún juez hablaba mal de él.
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"La complicidad o instigación del Sr. Marcelo D'Agostino -sostenida por Escot ante la mayoría de sus colegas- en la obtención de un elemento utilizado espuriamente en mi contra no sólo en el marco procesal, sino también ventilado públicamente en distintos medios de comunicación, con difusión de mi imagen y acompañada de expresiones tales como que la suscripta se ha burlado del imputado (la negación de ello ha sido explicitada en mi escrito de recusación, al que me remito), me deshonra", disparó la jueza asegurando que Escot filtró una captura de pantalla de una conversación privada de un grupo de jueces.
"Luego de varias idas y vueltas, Rafael Escot terminó aceptando que él había hecho la captura y la había entregado", narra la jueza Salido y remarca que luego de la confesión se le informó a Escot que sería denunciado. Según remarca, transcurridos unos minutos, Rafael Escot volvió a los gritos y frente a todos los presentes afirmó "que la captura no se la mandó ni a De Oro, ni a Sosa Arditi, sino a D'Agostino de quien era amigo y que este le 'había pedido que por favor le dijera si hablaban mal de él porque quería saber', y que él -Escot- le respondió que 'no han hablado mal de él, sino que han dicho esto' y que ahí le dio la captura de pantalla que luego presentaron los Sres. Defensores, De Oro y Sosa Arditi en este proceso". ¿Qué decía la captura? “Uyy, seguro que le piden prisión preventiva jejej”.
La jueza Belén Salido sostiene que el propio Escot asegura que nadie había hablado mal de Marcelo D'Agostino, pero que la razón de su inhibición de intervenir en el proceso es la violencia moral que la asiste por las maniobras irregulares del imputado para torcer el normal curso de la causa.
En el escrito deja constancia que Escot, antes de que se supiera que él había filtrado la captura, la había inducido a apartarse de la causa. "Rafael Escot sentado en la cabecera de la mesa pidió tomar la palabra inicialmente, y en ese contexto sostuvo ante todo debíamos pensar qué hacíamos nosotros con esto que ya había salido en radio Nihuil, y se apuró a expresar su opinión, diciendo que desde su punto de vista 'la suscripta debía inhibirse'", relata Salido y lo reafirma más tarde afirmando que todos observaron que Escot se esmeró por “aconsejar a la suscripta” hacer lo que la defensa de D'Agostino pretendía, y era que me apartara de la causa.
"El conocimiento de esta información que el Dr. Escot vociferó en alta voz en los pasillos del Polo Judicial delante de las personas que estábamos allí reunidos, me llenó de pasmo y de enojo por su imprevisibilidad, por su inmoralidad y por la magnitud de la ilicitud. Ciertamente no esperaba ni de quien ejerce un cargo de la magistratura, ni tampoco de quien revistió el carácter de Sub-secretario de Justicia de Provincia e integró el Consejo de la Magistratura, participando activamente en los últimos tiempos de la selección de magistrados y decidiendo su orden de mérito, un comportamiento antiético e ilícito de ese tenor", subrayó.
La gravedad de la amistad de Escot y Marcelo D'Agostino
Más allá del hecho puntual de haber ayudado ilegítimamente a Marcelo D'Agostino, la gravedad del asunto es aún mayor si se tiene en cuenta que Rafael Escot tiene que resolver otra causa en la que está involucrado el exsubsecretario de justicia.
"La imprevisibilidad de esa amistad para la suscripta y para el resto de los colegas deriva también del conocimiento de la intervención del Dr. Rafael Escot en una causa radicada en este Tribunal en la que entiendo fue denunciado el Sr. D'Agostino y otras personas más (autos 85923/23, caratulad “F.c/ Av. Hecho…) por el presunto tráfico de influencias en el proceso de selección de magistrados ante el Consejo de la Magistratura", dispara Belén Salido.
Si bien el juez Juan Manuel Pina confirmó el archivo de la misma, la decisión fue apelada y el juez sorteado como único magistrado interviniente fue el Dr. Rafael Escot. Sin embargo, el hombre que a los gritos reconoció ser amigo de Marcelo D'Agostino y que busca ayudarlo enviando información privada a los abogados defensores no se inhibió de resolver esa causa.
"Este no aparece inhibido allí, tiene fijada fecha de audiencia para el próximo martes 16 de junio, y en el día de la fecha se ha presentado el Sr. Querellante Particular invocando su conocimiento de la nota periodística donde se habla de la supuesta amistad entre Escot y D'Agostino, quien sería parte en la causa", asevera la jueza Belén Salido.
"Claramente, si alguien tenía una opinión formada con relación a D'Agostino, que desconozco si era la de que era un cualquiera o que era su amigo y por ende tenía lazos afectivos con él, era el Dr. Rafael Escot quien no se apartó de la causa donde estaba también involucrado (no sé en qué grado procesal) el ex funcionario. Todo lleva a pensar que Escot no procuraba para su amigo un juez/za imparcial en las causas en que este estaba sospechado, sino uno con una parcialidad a su medida", concluyó Salido y cargó directamente contra Marcelo D'Agostino como el responsable de esta maniobra ilegítima.
"Pero tamaña ilicitud no sólo me violenta moralmente por la acción de mi ex colega del Tribunal colaborador confeso del denunciado, sino porque no puedo ignorar que Escot dijo que él actuó en la vulneración de datos a instancias del Sr. D'Agostino, y esto coloca al ex funcionario público no sólo en calidad de instigador de esa acción, sino también en gestor de actividades compatibles con entorpecimiento procesal y/o probatorio", esgrime.
"De ninguna manera diferente puede interpretarse la conducta de quien se vale de contactos dentro del Poder Judicial para obtener información de manera clandestina y utilizarla a través de sus abogados para un interés personal, desequilibrando la posición del resto de las partes procesales intervinientes. Intentar dejar sin el juez natural a la presunta víctima (a quien tan despectiva y agresivamente se habría referido el magistrado Escot) o enviar la causa a otro tribunal penal colegiado (como desde adentro instó Escot), es un acto de distorsión procesal", finaliza la jueza y sostiene que "la frontera que separa lo legítimo de lo que no lo es, la cruzaron tanto el denunciado, como los abogados que, con conocimiento de la ilegitimidad o con representación de ella, utilizaron ese elemento en el marco de un proceso penal".