Trabajadores de lácteos Verónica llevan 6 meses sin cobrar

Sus tres fábricas, todas en Santa Fe, están inactivas desde diciembre. Los dueños, la familia Espiñeira, todavía no toma una decisión respecto a cuál será el futuro de la empresa, a pesar de los rumores de una posible venta.

ECONOMIA

La situación de Lácteos Verónica continúa empeorando y con un panorama de incertidumbre hacia adelante: hace más de seis meses que sus tres plantas (Lehmann, Suardi y Classon, todas en Santa Fe) se encuentran paralizadas, sus trabajadores no cobran hace medio año y sus dueños - la familia Espiñeira - no toma una decisión sobre qué va a pasar con la compañía y cuál va a ser el destino de sus 700 empleados.

Es por eso que los trabajadores de la láctea retomarán este viernes las protestas para poder visibilizar su situación, con una marcha las 10 a la delegación de la Secretaría de Trabajo provincial en la localidad de Rafaela, en la que participarán los empleados, sus familias, vecinos de Lehmann y las otras localidades, comerciantes y todo aquel que quiera participar, indicaron sus organizadores a Clarín Rural.

“Nos vamos a manifestar allí y después vamos a ver si vamos al Palacio de Justicia. Hay algunos que están pensando en ir al gremio, pero vamos a empezar por ahí y después seguir movilizándonos, porque no podemos estar así, sin tener una definición de si cierran, venden o activan a la empresa. No nos pueden abandonar de esta forma. Creemos que vamos a hacer un grupo importante”, comentó Ricardo Villarroel, trabajador con 36 años de antigüedad en la planta de Lehmann.

A principio del mes pasado, trascendió que, tras reuniones en la que participaron funcionarios provinciales, legisladores y representantes de la familia Espiñeira, habría cierte disposición de los dueños a desprenderse de algunas plantas a partir de venta o alquiler de las mismas. No obstante, los trabajadores indicaron que esta posibilidad ya no estaría sobre la mesa, volviendo a ser totalmente incierto el futuro de la empresa.

Hoy las tres plantas se encuentran totalmente inactivas, como así también sus dos centros de distribución en la provincia de Buenos Aires. Según los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA), a la fecha lleva emitidos 3.862 cheques sin fondo por casi $13.928 millones. A esto se suma una deuda con tamberos estimada en US$ 60 millones y otras con proveedores de servicios.

“Estamos cada vez peor: hace seis meses que no cobramos, la empresa sigue inactiva y los dueños totalmente ausentes. Tuvimos un acercamiento con autoridades de la provincia, pero seguimos de la misma manera que a principios de año y no podemos entender cómo un fiscal de oficio, o un juez, mueva a esta gente para que decida qué va a hacer. Es por eso que el viernes vamos a hacer una marcha, después de un mes de no movernos. Necesitamos que alguien nos escuche”, remarcó Villarroel.

Villarroel, que también sostuvo que la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera (Atilra) “no nos da ni cinco de bolilla”, aseguró que los empleados de la firma hoy están “haciendo changas para sobrevivir. En mi caso, mis hijos me están dando una mano. Salí a buscar trabajo, pero no hay nada. Somos una comunidad chica, de apenas 3500 habitantes. Es todo un drama lo que estamos viviendo”.

No obstante, afirmó: “los trabajadores estamos cuidando las fábricas. Si mañana entra un camión con materia prima, la planta vuelve a funcionar”.

Por su parte, Juan Rosso, empleado de la planta de Lehmann, indicó que “la gente está desahuciada ante tal abandono por parte de los Espiñeira. No tienen códigos, no sabemos qué piensan a hacer. Se corrió el rumor de que se habían reunido con interesados para comprar las plantas de Suardi y Lehmann, pero no se concretó. Nos siguen tomando el pelo”.

“Además, mandaron telegramas informando sobre reducción horaria, pero ni siqueran nos pagan los sueldos. Estamos a la deriva, con muchos compañeros entregados, sin saber qué hacer: en estos 6 meses sin sueldo, ya le debemos a todo el mundo: alquiler, luz, agua, tarjetas de crédito, préstamos bancarios. No sabemos cómo hacer frente a las deudas que tenemos hoy en día”, concluyó Rosso.

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