Santander lidera cierre de sucursales en el país porque el 90% de las operaciones se hacen on line
En casi 3 años se deshizo de unas 100 sucursales. El gremio calcula que despediran en total a unos 500 empleados.
Banco Santander encabeza el recorte de red física entre las principales entidades privadas del país. En poco más de dos años redujo más de una cuarta parte de sus sucursales y enfrenta cuestionamientos gremiales por el impacto laboral.
El proceso ya no puede leerse como un simple ajuste operativo. Santander Argentina atraviesa una transformación profunda de su estructura en el país, marcada por el cierre sostenido de sucursales y reducción de costos. En términos de red física, el banco es hoy el que más se ha achicado entre los grandes jugadores del sistema financiero local.
De acuerdo con los últimos datos públicos del sector, la entidad pasó de operar cerca de 395 sucursales en 2022 a aproximadamente 297 hacia fines de 2025. Es decir, eliminó casi 100 puntos de atención en poco más de dos años, lo que representa una contracción superior al 25%. La magnitud del recorte no tiene parangón entre los principales bancos privados.
El repliegue tomó mayor velocidad en los últimos meses. Tal como informara iProfesional, la Asociación Bancaria alertó que el banco cerró o está en proceso de cerrar más de 40 sucursales en distintas provincias, lo que generó estado de alerta en el gremio. Desde el sindicato sostienen que la reducción no solo impacta en la atención a clientes, sino también en puestos de trabajo y condiciones laborales.
Siempre según la Asociación Bancaria, el ajuste podría afectar a más de 500 personas, entre personal propio y trabajadores tercerizados que dependen de cada sede.
Voceros sindicales señalaron que el ajuste "no es aislado ni circunstancial", sino parte de una estrategia más amplia de reducción estructural. También cuestionaron cambios en la liquidación salarial y advirtieron sobre la posible tercerización de tareas.
Desde la entidad, en cambio, relativizan la magnitud del número difundido por el gremio. Fuentes del banco indicaron que los cierres se realizaron con la debida anticipación a empleados y clientes. Además, subrayan que la tendencia responde a la transformación del comportamiento de los usuarios.
Santander agrega que más del 90% de las transacciones ya se realizan a través de canales digitales. La asistencia presencial a sucursales, según datos internos difundidos por la entidad, cayó alrededor de 30% interanual. Además, más del 60% de los nuevos clientes se incorpora hoy de manera completamente online. El mensaje del banco es que la red física dejó de ser el eje del negocio.
En términos de estrategia global, la filial argentina replica una tendencia que el grupo Santander viene aplicando en distintos mercados: menos estructura fija, menos empleados, más banca móvil y reducción de costos administrativos.
¿Un caso aislado? El contraste con Macro, Galicia y BBVA
La reducción de sucursales no es exclusiva de Santander. El sistema financiero argentino en su conjunto viene achicando su red física en los últimos años. Sin embargo, la intensidad del recorte varía según la entidad.
Banco Macro también redujo oficinas, aunque en gran medida por la integración de Itaú, lo que generó superposición territorial. BBVA mostró una disminución más moderada de locales y, en algunos períodos, incluso registró una leve expansión de personal. Grupo Financiero Galicia, tras absorber la operación local de HSBC, incrementó su red respecto del año anterior, aunque todavía se encuentra reordenando su estructura.
En ese contexto, Santander aparece como el banco que lidera el recorte neto en términos absolutos entre los grandes privados.