Para Fopea, la "exhortación" de Garay "tiene sentido intimidatorio" por decirla al lado de Cornejo
A través de un comunicado expresaron que las palabras tienen un sentido intimidatorio, no las consideraron una prohibición y reivindicaron la libertad de prensa.
A través de un comunicado el Foro de Periodismo Argentino (Fopea) expresó su preocupación por la “exhortación” formulada por el presidente de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Dalmiro Garay, para que los periodistas eviten hablar de la falta de independencia del Poder Judicial sin dar casos concretos.
“Quiero exhortar a la prensa libre a ser responsable a la hora de abordar estos temas tan complejos y que tienen un impacto directo en la percepción de un poder del Estado. Y denunciar si es así aquellos actos o sentencias que violenten esta garantía, con nombre y apellido y que sea el sistema el que se encargue de poner las cosas en su lugar. Más no hacer alusiones genéricas con sentido político, que sin un dato alguno tenga la única finalidad de poner en tela de juicio un rol de un magistrado o de este poder judicial”, son las frases que que dijo Garay.
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Desde Fopea señalan que "si bien literalmente las palabras de Garay no constituyen una prohibición a hablar, el hecho de que tal exhortación provenga del titular de un poder del Estado, sentado en ese momento junto al gobernador de la provincia, Alfredo Cornejo, hace que adquieran un sentido intimidatorio, capaz de restringir o inhibir la libertad de expresión de medios y periodistas en lo que se refiere al Poder Judicial de la provincia.
Preservar la libertad de expresión es una condición necesaria para el funcionamiento pacífico y libre de las sociedades democráticas. Esa labor –constitucionalmente reglada- no debe ser condicionada en modo alguno y sólo está sometida a responsabilidades ulteriores ante infracciones a las normas vigentes. Incluso la crítica severa o mordaz debe ser tolerada.
Por otra parte, quienes ostentan cargos de máxima responsabilidad en el Estado deben considerar que sus palabras tienen un efecto singular, capaz de resonar en la sociedad como una admonición inhibitoria.
Fopea registra el hecho como una declaración intimidante.