Leve aumento del consumo y más compras en comercios de barrio

El año pasado cerró con una suba de 2%, según una medición privada. Es una leve reactivación que no compensa la baja de 2024.

ECONOMIA

Tras una caída de casi 14% en 2024, el consumo masivo cerró 2025 con una suba de 2%, según la consultora Scentia, que mide todos los meses la compra de alimentos y productos básicos de consumo diario.

Es una leve reactivación que no compensa la fuerte pérdida de 2024, el tercer peor año desde la crisis de 2001, después de 2002 y 2003.

Por eso, pese a la desaceleración de la inflación y cierta recomposición de los ingresos, no se puede hablar de un crecimiento real, aunque para el sector lo que viene por delante es una recuperación mayor luego del piso que marcó 2024, un nivel bajo que difícilmente se repetirá en el contexto actual.

Para analizar lo que dejó 2024 hay que considerar que ese año arrastró la caída de poder adquisitivo por la devaluación de diciembre de 2023 y el efecto que tuvieron en los bolsillos años de alta inflación, que llevaron a stockearse frente a precios que cambiaban constantemente en las góndolas y que hacían que se perdiera noción de cuanto costaban las cosas.

En ese sentido, el consumo actual mas limitado se explica también por este cambio de escenario: con una inflación más baja ya no hace falta stockearse, las compras hoy son de lo justo y necesario.

Así, tras una recuperación menor a la que se previó inicialmente a comienzos de 2025, ahora las fichas están puestas en 2026. Creen que lo peor ya pasó.

Diferencias por comercios y categorías

“En línea con los pronósticos, el año finalizado logró una variación positiva respecto de 2024 en la suma de todos los canales medidos, pero con diferencias en el comportamiento de cada uno. Se recuperó algo de lo que se perdió en 2024”, señaló Osvaldo del Rio, titular de Scentia.

Después de un 2024 en el que ningún rubro se salvó de la caída, en 2025 todas las categorías subieron, salvo la de bebidas sin alcohol, que bajó 2,1%. En cambio, la de alimentos subió 4,5%, bebidas con alcohol, 2,3%; desayuno y merienda, 1,2%; higiene y cosmética, 2,4%; impulsivos, 3,7%; limpieza de ropa y hogar, 1,2%; y perecederos, 6,2%.

En cuanto a los canales, las cadenas de supermercados tuvieron la mayor baja, de 5,2%, seguidas por los mayoristas, con una retracción de 5%. Pese a las promociones que lanzaron con bancos y fintech, las compras se inclinaron a comercios de barrio, con un aumento en almacenes y kioscos de 9,1%, mientras que en autoservicios fue de apenas 0,1%. En tanto, las farmacias subieron 2,3%.

En medio del mayor consumo digital, la suba más alta la protagonizó el comercio electrónico, con 14,1%. No obstante, del Rio aclaró que es importante diferenciar las compras de productos esenciales que caracterizan al consumo masivo del resto, donde sí hubo un crecimiento, traccionado por segmentos como autos 0 kilómetro y turismo al exterior.

“En las cadenas, los electrodomésticos están con números positivos. Se venden mayoritariamente online y con cuotas. Pero no pasa lo mismo con el consumo masivo empaquetado. La venta digital de supermercados y más plataformas aún representa alrededor de 5%. Creció pero no compensó la caída”, explicó del Rio.

En esa línea, los datos del Indec muestran que de la venta total de los súper, la de los salones significa 96,5%, mientras que la online 3,5%. En tanto, según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) de la proporción total de ventas digitales de alimentos y bebidas, 97% se concentran en los propios sitios de e-commerce de las marcas (70%) y marketplaces (27%). El otro 3% se reparte un 1% en apps de delivery, otro 1% en plataformas de reventa y otro 1% en redes sociales.

“El consumo se desplaza a otros canales y el digital crece a tasas de dos dígitos. Amortigua la contracción del comercio tradicional, pero no lo reemplaza completamente”, apuntó Alfonso Astudillo, de Boston Consulting Group (BCG), y agregó que “los retailers 'ganadores' no son los que eligen entre la venta online o física de forma excluyente, sino los que integran ambos”.

Sobre el menor ritmo de recuperación, Worldpanel by Numerator consideró que tras la mejora del primer semestre, hubo una pausa que moderó la suba anual, con compras más ajustadas. “Se redujeron tanto la frecuencia (-2,2%) como el volumen (-2,1%), lo que explica el retroceso?”, aseguró en su último informe.

En tanto, la Cámara de Comercio y Servicios (CAC) coincidió en que “hubo una recuperación leve luego de la caída de 2024” y añadió que “siguieron ganando terreno los bienes durables por sobre los de consumo masivo”.

 

 

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