La crisis de conectividad aérea que desató el conflicto en Medio Oriente

Se registraba una virtual paralización de vuelos en toda la región, afectando a  miles de pasajeros en todo el mundo.

INTERNACIONALES

El Director General de IATA, Willie Walsh, abogó por una “pronta solución” del conflicto en Medio Oriente, mientras que se registraba una virtual paralización de vuelos en toda la región, afectando a  miles de pasajeros en todo el mundo. “Todos esperamos una pronta resolución pacífica de las hostilidades actuales. Mientras tanto, es fundamental que los estados respeten su obligación de mantener a los civiles y a la aviación civil libres de daños”, dijo Walsh en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas.

IATA mira con preocupación lo que está sucediendo, ya que, lo que inicialmente se percibió como un conflicto localizado, mutó en una crisis logística de escala planetaria, afectando no solo la seguridad regional, sino al corazón de la aviación comercial global.

La interrupción de las operaciones en los hubs más importantes del mundo -Dubái, Abu Dabi y Doha- dejó a miles de viajeros en un limbo jurídico y operativo, mientras las potencias mundiales activan protocolos de evacuación masiva.

Desde las primeras horas de este lunes, los mapas de seguimiento satelital como Flightradar24 muestran una imagen desoladora: un vacío casi absoluto sobre el espacio aéreo de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Qatar, Kuwait, Israel, Bahréin e Iraq.

La decisión de estos estados de restringir o cerrar totalmente sus cielos responde a la inminencia de represalias iraníes, que identificaron a las ciudades del Golfo -aliadas de Washington- como blancos estratégicos por albergar instalaciones militares estadounidenses.

Este cierre no es un mero inconveniente de tráfico, es una estocada al sistema de interconexión de “larga distancia” (long-haul), mientras que Dubái y Abu Dabi funcionan como las arterias principales que conectan Occidente con Asia y Oceanía. Al quedar estas bases inactivas, el flujo de millones de pasajeros que transitan anualmente por el Aeropuerto Internacional de Dubái y el Aeropuerto Internacional Hamad de Doha se detuvo, provocando una saturación inmediata en las rutas alternativas.

La respuesta de los gobiernos fue contundente, priorizando la seguridad nacional y la integridad de sus ciudadanos sobre los intereses comerciales. A continuación, se detallan las declaraciones y medidas tomadas por los principales líderes y organismos internacionales:

-Marco Rubio (Secretario de Estado de los Estados Unidos), emitió una alerta de seguridad global aconsejando a los ciudadanos estadounidenses a “extremar la precaución” y seguir las instrucciones de las embajadas más cercanas. Asimismo, se instó al uso del Programa de Inscripción de Viajeros Inteligentes (STEP) para facilitar comunicaciones de emergencia.

-Penny Wong (Ministra de Relaciones Exteriores de Australia) señaló que “este será un momento difícil para muchas personas, particularmente aquellas con familiares en la región o planes de viaje”. La ministra advirtió sobre “graves interrupciones” y recomendó evitar destinos clave como Irán, Iraq, Israel, Qatar y los EAU.

-Anutin Charnvirakul (Primer Ministro de Tailandia), informó que el país está “preparado para evacuar a sus ciudadanos” mediante vuelos militares o chárter, ante la presencia de aproximadamente 110.000 tailandeses en la zona de conflicto.

-Yvette Cooper (Secretaria de Asuntos Exteriores del Reino Unido), ha exigido a sus ciudadanos en Bahréin, Israel, Kuwait, Qatar y los EAU registrar su presencia para recibir actualizaciones directas, elevando el nivel de alerta ante el riesgo de escalada.

Las aerolíneas, en tanto, pasaron de una fase de “gestión de retrasos” a una de “supervivencia operativa”. Emirates y Etihad suspendieron operaciones hacia sus bases centrales, reportando daños físicos en el Aeropuerto Internacional Zayed de Abu Dabi tras ataques recientes.

Esta situación impacta directamente en Argentina, ya que los vuelos de Emirates que normalmente cubren la ruta Buenos Aires-Dubai, solamente realizaron la operación entre Ezeiza y el aeropuerto El Galeao, de Río de Janeiro, pero ahora ya cancelaron todos los vuelos hacia Medio Oriente.

La situación financiera es crítica, pero las compañías implementaron políticas de flexibilidad para evitar un colapso total del servicio al cliente.

-Emirates: permite cambios sin cargo para vuelos reservados antes del 5 de marzo, con opción de reubicación hasta el 20 de marzo.

-British Airways: extendió la posibilidad de cambios gratuitos para quienes vuelen hasta el 15 de marzo hacia destinos como Abu Dabi, Doha o Tel Aviv.

-Lufthansa: tomó la medida más radical fuera de la región, suspendiendo vuelos a Dubái hasta el 4 de marzo y a Teherán hasta el 8 de marzo, reconfigurando sus rutas a través de espacios aéreos africanos o nórdicos.

Los Emiratos Árabes Unidos están intentando contener el daño reputacional mediante una ambiciosa política de asistencia. El Departamento de Cultura y Turismo de los EAU solicitó a los hoteles extender estadías y cubrir gastos de alimentación para más de 20.000 viajeros varados. Esta medida, reportada por el diario The National, no es solo humanitaria, sino una estrategia para mantener la viabilidad de Dubái como centro financiero incluso bajo fuego.

La mayor preocupación reside en la población migrante. Con más de 110.000 tailandeses y miles de trabajadores del sudeste asiático en Israel e Irán, la logística de repatriación mediante “vuelos militares” sugiere que los gobiernos ya no confían en la infraestructura comercial civil para rescatar a sus ciudadanos.

La guerra en Irán ha transformado el mapa de la aviación. Los viajeros deben entender que los plazos de reanudación (inicialmente fijados para el 4 o 8 de marzo por algunas aerolíneas) son altamente especulativos y dependen de la evolución táctica del conflicto.

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