Indec: renunció Marco Lavagna, los motivos de su salida

Habría presión interna en el organismo por los bajos salarios. Y se venía una fuerte polémica con la medición de precios. "Era un ciclo cumplido", evaluaron cerca del ahora exfuncionario.

ECONOMIA

La renuncia de Marco Lavagna a su cargo de director del INDEC causó sorpresa en algunos despachos oficiales. Al parecer, fue una salida intempestiva e inesperada. Pero dentro del organismo creen que la decisión estuvo vinculada a las dilaciones en la publicación de un nuevo índice para medir la inflación, que una vez más volverá a ser aplazada.

El funcionario así lo habría confesado en la reunión a puertas cerradas que mantuvo este lunes a las 10,30 de la mañana con los directores nacionales en la sede del instituto. "Dijo que se iba por la presión insoportable que tenía para demorar el índice", señalaron fuentes al tanto del cónclave, según pudo reconstruir Clarín.

Otros consideran otros factores. Cuando Javier Milei asumió la Presidencia y anunció que Marco Lavagna seguiría como titular del Indec, hubo dos lecturas simultáneas. Una política y una económica. En el primer caso, se abrían algunas dudas por la continuidad de un dirigente vinculado durante años al massismo y exfuncionario de un gobierno K. En el segundo, se valoraban los antecedentes técnicos de su paso por un área muy manoseada en gestiones anteriores.

Los dos caminos en varios puntos se cruzaban, pero a medida que se fueron conociendo los datos de inflación del Indec ya bajo el ala mileísta, las dudas políticas se disiparon. Al menos de arranque.

"Venía a los tiros con Toto (por el ministro Luis Caputo) y varios más. Medía mal la balanza turística y algunos creen que aún respondía a Massa. Ademas de que con el nuevo sistema de medición se necesita otro perfil", resumió una alta fuente del Gobierno.

Además de su vínculo con Massa, Marco Lavagna tuvo y tiene relaciones personales que podían sonarles incómodas a los Milei.

El ahora extitular del Indec es muy amigo de dos libertarios y tiene lazos ya familiares con Ramiro Marra y Eugenio Casielles, dos mileístas de la primera hora que fueron desterrados del espacio a poco de asumir la presidencia.

Pero más incómodo aún para Lavagna hijo, según pudo reconstruir Clarín en estas horas calientes, fue la presión interna en el organismo para evitar cualquier intromisión política. Los malos antecedentes de la gestión de Guillermo Moreno como secretario de Comercio, aún resuenan en el edificio central del Indec.

También pegó y pega la motosierra: la idea de Milei de sostener organismos públicos con salarios bajos. Los empleados públicos nacionales fueron los que más perdieron contra la inflación en 2025. Se hace muy complicada en un lugar como el Indec, con buen porcentaje de profesionales de carrera.

"Acá tenés empleados de ATE, pero también tenés muchos técnicos, con posgrados en el exterior. Y no curran. No les podés pagar dos palos. Se te van", resumía ante la consulta de este diario un libertario que conoce la pelea desde adentro.

Como con todos los gobiernos, había además tensión con el área económica, ahora conducida por Luis Caputo, que muchas veces se quejan porque consideran que los índices oficiales no reflejan momentos puntuales de la actividad. No sólo le ocurrió con el ministro de Economía: también Marco Lavagna tuvo un cruce con Daniel Scioli por los datos de Turismo.

"Pero el Indec es una fortaleza. Nadie puede meterse para tocar un índice, porque los técnicos te matan. Ni Marco ni nadie", amplían las fuentes.

 

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