El Banco Hipotecario cierra cinco sucursales y activa un duro conflicto gremial

La Asociación Bancaria rechazó la medida y denunció un plan de ajuste con despidos injustificados. Por su parte, la entidad crediticia justifica la decisión en el avance de los canales digitales y la caída de la atención presencial.

ECONOMIA

El escenario laboral en el ámbito bancario sumó un nuevo foco de alta tensión. La Asociación Bancaria, conducida por el diputado nacional Sergio Palazzo, se declaró en estado de alerta y movilización tras confirmarse que el Banco Hipotecario avanzará con el cierre de cinco sucursales en distintos puntos del país a finales de este mes. El sindicato denuncia que la medida forma parte de un plan de achique encubierto que incluye presiones para aceptar desvinculaciones, mientras que la empresa argumenta razones de reestructuración tecnológica.

Las terminales afectadas por el cese de operaciones comerciales presenciales se encuentran distribuidas tanto en la provincia de Buenos Aires como en el interior del país. Según fuentes sindicales, las sucursales que cerrarán sus puertas a fin de mayo son:

  • Tandil (Provincia de Buenos Aires)
  • Luján (Provincia de Buenos Aires)
  • Junín (Provincia de Buenos Aires)
  • Tigre (Provincia de Buenos Aires)
  • San Francisco (Provincia de Córdoba)

Desde el gremio explicaron que la situación del personal es dispar según la ubicación geográfica. Mientras que en la dependencia de Tigre se anunció la reubicación de la totalidad de la plantilla, en las localidades del interior el panorama es complejo debido a las distancias físicas con otras sucursales operativas, lo que reduce las posibilidades de traslado y abre la puerta a despidos o retiros forzados.

La justificación de las autoridades del Banco Hipotecario —entidad de capital mixto controlada operativamente por el grupo IRSA de Eduardo Elsztain, pero cuyo accionista mayoritario es el Estado Nacional— se centra en el cambio de hábito de los usuarios. Voceros de la firma indicaron de manera extraoficial que la gran mayoría de los trámites, incluyendo la solicitud de préstamos, se canalizan actualmente a través del home banking, lo que vuelve innecesario el sostenimiento de grandes estructuras edilicias que demandan elevados costos de alquileres, tasas e impuestos.

La Asociación Bancaria desestimó estos argumentos tecno-eficientistas al señalar que la entidad goza de una sólida situación económica que no justifica los despidos. La protesta gremial ya se tradujo en ceses de actividades durante las últimas tres horas de atención al público y amenaza con profundizarse con paros totales y movilizaciones. El conflicto, además, coincide con denuncias del sindicato hacia el Banco Central de la República Argentina (BCRA) por el progresivo cierre de sus tesorerías regionales.

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