Desconocidos entraron a la casa de familiares de la abogada de la mujer que denunció a D'Agostino

El hecho cobra una dimensión institucional al revelarse que el domicilio pertenece a familiares de la abogada que denunció por violencia de género al exsubsecretario de Justicia, Marcelo D’Agostino.

POLITICA

Un extraño episodio delictivo sacudió la calma de la Sexta Sección de Ciudad, dejando tras de sí más interrogantes que certezas. Lo que en principio podría catalogarse como una entradera fallida, esconde un trasfondo de tensión política y judicial.

Cerca de las 7:00 de la mañana de ayer, dos hombres vulneraron la seguridad de una vivienda ubicada en la zona mencionada. Según registros fílmicos, los sujetos actuaron con una impunidad asombrosa, moviéndose por los ambientes con la confianza de quien cree tener el terreno despejado.

Sin embargo, el plan —fuera cual fuese— se vio interrumpido. Los sospechosos merodearon las habitaciones sin mostrar interés por objetos de valor. Al ingresar a uno de los dormitorios, se toparon con un residente. Tras los gritos de la víctima, los intrusos escaparon del lugar a toda prisa, sin llevarse absolutamente nada.

La sombra del Caso D’Agostino

Lo que vuelve a este hecho "delicado" no es solo el modus operandi —que dista de un robo convencional— sino la identidad de los moradores. El inmueble pertenece a familiares de Elena Quinteros, la abogada que representa a la mujer denunciante del exsubsecretario de Justicia, Marcelo D’Agostino.

Cabe recordar que dicha denuncia por violencia de género no solo provocó la renuncia del funcionario, sino que también incluyó graves acusaciones sobre el presunto tráfico de influencias que D’Agostino ejercía en los ámbitos judicial y político.

¿Casualidad o inteligencia previa?

Si bien el entorno de la familia no descarta que pueda tratarse de un hecho de inseguridad al azar, existen elementos que abonan la teoría de un trabajo de inteligencia previo. A pesar de la supuesta planificación, los rostros de ambos sujetos quedaron nítidamente grabados en las cámaras de seguridad.

La nula voluntad de sustraer bienes refuerza la idea de una maniobra de amedrentamiento o "mensaje". La denuncia formal fue radicada el sábado por la mañana y la justicia ya se encuentra trabajando sobre el material audiovisual para identificar a los responsables de este inquietante suceso.

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