Dalmiro Barbeito: "El Metrotranvía es una obra que cuesta mucho y tuvo muchos cambios"

El presidente de la Cámara de Empresas Constructoras Independiente de Mendoza (CECIM) también cuestionó la existencia del "compre local" que le impide a empresas mendocinas competir de igual a igual con otras en Neuquén y San Juan

POLITICA

-Es un momento complejo para hablar sobre lo que está pasando con la obra pública. A nivel nacional la verdad es que es un cambio de paradigma el que se ha dado desde que llegó este gobierno, que lo primero que hizo en esta misión de llegar al déficit cero o al equilibrio fiscal, fue bajarle la persiana a la obra pública y eso sin duda fue un impacto importante, me imagino.

-Sí, yo creo que eso impactó no solamente las empresas constructoras que nos dedicamos a este rubro sino que impactó en toda la industria de la República Argentina. Sobre todo al gran cinturón del conurbano bonaerense, que tiene una pata industrial verdaderamente importante. El no haber inversión pública realmente impactó fuertemente en todo el entramado Pyme de la República Argentina. En esa situación también estamos nosotros.

-Bueno, y acá en la provincia de Mendoza pasa algo particular. Yo creo que el que mejor lo ha definido es Julio Cobos, el exgobernador, ex vicepresidente, que dijo que en Mendoza tenemos a "San Portezuelo", que son estos fondos del resarcimiento, los 1023 millones de dólares. Porque sin esos fondos tendríamos una obra pública mucho más paralizada. ¿Cuál sería la realidad si no existieran esos fondos acá en la provincia?

-Verdaderamente sería un panorama mucho más complejo y yo quiero ahí dividir dos  aspectos. Primero, desde la CECIM en nuestro puesto de el consejo de obra pública, cuando salió Portezuelo no lo vimos con buenos ojos. No lo vimos para nada con buenos ojos porque veíamos que era un proyecto de 1000 millones de dólares a 500 km del Gran Mendoza que no regaba una sola hectárea en la provincia y producía energía, que en Mendoza realmente no hay grandes problemas de energía. Entonces, gastar todos esos recursos en un dique nunca nos pareció bien. De ahí formamos un clúster junto con la UIM para ver cómo nos podíamos involucrar en el uso de estos fondos del resarcimiento. Fue una historia larga verdaderamente. Cuando nosotros empezamos era algo difícil oponerse a semejante obra, pero veíamos que no le iba a tocar nada a las pymes constructoras ni a la industria mendocina. Que estos fondos eran para resarcir porque Mendoza no tuvo promoción industrial durante muchos durante muchas décadas. Grueso favor hizo la CECIM  al oponerse y prender esa pequeña llama que después escaló, escaló, escaló y la obra no se hizo. No sé qué hubiera pasado en el gobierno provincial si se hubiera hecho esa obra y del 12% de el presupuesto para este año de inversión pública se esté ejecutando prácticamente los fondos de Portezuelo que son el 8%. El otro 4% no se está ejecutando porque cayó la coparticipación y cayó la la recaudación en la provincia de menos. Entonces, el gobierno provincial con muy buen criterio, para no tener déficit fiscal solamente está ejecutando las obras que se financian con los fondos del resarcimiento, cosa que a las pymes constructoras nos afecta realmente en forma muy pero muy contundente. ¿Por qué? Porque las pymes constructoras hoy día estamos sin trabajo, esa la verdad.

-Pero a pesar de los fondos del resarcimiento sigue habiendo crisis ¿Por qué? 

-Porque la obra privada con las tasas de interés que están habiendo no tracciona y no va a traccionar. No se puede plantear un proyecto privado con tasa del 20, 30, 40% anual. La obra privada funciona en el mundo con fondos de inversión y tasas a valor internacional. Con un riesgo país de 500 puntos, el costo del dinero en Argentina es muy caro. Entonces, es un proceso que va a llevar tiempo. Yo creo que van a empezar a haber créditos hipotecarios lentamente, pero no es algo que mueva todo un sector. Eso quiero dejarlo claro porque realmente está costando mucho traccionar obras privadas. Hay algunos proyectos, se están haciendo  inversiones, pero no de la magnitud que le hace falta una industria como de la construcción. Y los fondos de el resarcimiento han sido para generar grandes obras de infraestructura que le hacen falta a la provincia. Nosotros ahí no estamos demasiado de acuerdo. Creemos que se podría haber distribuido un poco más entre proyectos de infraestructura y proyectos de arquitectura, que la arquitectura es lo que genera empleo, es lo que genera movimiento en las pequeñas industrias locales, es lo que genera movimiento en las en las empresas que hacen metalmecánica, que hacen carpintería, que mueven el entramado del comercio y la industria provincial. Lo que lo que se está generando con la obra de resarcimiento, que son muy importantes, son grandes commodities. ¿Por qué? Porque las rutas son asfalto, que es un commodity, maquinaria que es un commodity, muy poca mano de obra, porque las obras de infraestructura a gran escala mueven menos mano de obra que las obras de arquitectura. Eso así funciona el rubro. El hierro es un commodity, el cemento es un commodity. Entonces, nosotros creemos que si se pudieran disponer parte de los fondos del resarcimiento en pequeñas obras de arquitectura, llegarían mucho más al entramado de las pymes locales.

-Entienden que con otras obras se generaría más derrame

-Mucho más derrame. El derrame se produce en la en la construcción con la arquitectura, no con la infraestructura. Y para el gobierno ha hecho realmente muy buen negocio y lo ha hecho muy bien, creo yo, en que ha habido alta competitividad a la hora de cotizar las obras con muchísimas ofertas. ¿Por qué? Porque en toda Argentina no hay obra, no hay obra. Entonces, realmente han traccionado mucho y el gobierno ha hecho un muy buen trabajo a la hora de publicar y licitar estas obras, pero cuando las obras están tomadas con muy bajo margen también generan menos derrame. Entonces, yo creo que los fondos del resarcimiento van a producir un muy buen efecto de infraestructura en la provincia, pero no va a ser, no va a haber el derrame que nosotros preveiamos que tiene que haber, porque esto es un resarcimiento a la industria, a la industria y al comercio mendocino por no haber tenido el régimen de la promoción industrial.

-Bueno, me imagino que distinto sería el escenario si se siguiese ejecutando el presupuesto de obra pública más allá del fondo del resarcimiento. Ahora, siendo lo único que se está haciendo las obras del fondo de resarcimiento, el impacto es directo en el sector. Hay cosas para destacar de esto que estabas mencionando, por ejemplo, que se han licitado por tramos las obras en el Acceso Sur, en el Acceso Este. Eso también permite mayor competencia, que aparezcan más empresas. Pero a pesar de ello se ve como que están concentradas en las mismas empresas las obras. El 50% de de los fondos del resarcimiento se lo va a llevar una una empresa eh constructora. Para poner un ejemplo, son muchas obras y mucho dinero, pero no son tantas las empresas que van a estar.

-No, verdaderamente nosotros lo manifestamos hace un par de meses atrás. Dijimos que había concentración en en la adjudicación de la de las obras eh con los fondos de el resarcimiento. Nosotros creemos que de la forma que podríamos haber aportado las pymes constructoras es que parte de esos recursos no se gasten en obras de tan magnitud, sino que se hubiera atomizado en arquitectura. ¿Por qué? Porque obras de esa magnitud no hay muchas empresas que la puedan hacer y me parece que han habido ofertas con precios muy competitivos. Entonces esto ha hecho que pocas empresas concentren mucha cantidad de los fondos de resarcimiento.

-Y  ahí en el tema de de la priorización o cómo se se determina qué obra es necesaria y qué obra no...¿están de acuerdo con el esquema con el que el gobierno ha priorizado la selección de proyectos?

-Desde la CECIM nos reunimos con las autoridades y realmente nosotros propusimos que se licitaran obras de viviendas en en el IPV que en realidad se venían ejecutando mucho más. Se venía licitando mucho más de lo que se ha licitado en los últimos dos años porque realmente la construcción de la vivienda social genera es lo que más derrame genera. Una casa genera dos puestos de trabajo directo y dos puestos de trabajo indirecto y Mendoza construyó históricamente entre 2000 y 2.500 viviendas por año. Eso no pasa ahora. Yo creo que los números deben ser muy pero muy inferiores. No, no tengo el dato concreto, pero no creo que llegue al 30 o 40% de lo que se venía ejecutando históricamente. Entonces, yo creo que la vivienda social hubiera generado mucho derrame. También el Ministerio de Infraestructura ha generado muchas obras de arquitectura que se han venido ejecutando a lo largo de los años. El gobernador Alfredo Cornejo en su primera gestión creo que licitó 12 o 14 hospitales. Realmente Mendoza cambió su infraestructura hospitalaria con esa política pública, lo cual las empresas de la Cámara participamos fuertemente. Yo creo que hay muchas obras de infraestructura que hacen falta y lo que ha ocurrido es que el gobierno no preveía que se iba a caer la coparticipación y la recaudaciones. Entonces yo creo que el ajuste fue por la inversión pública y eso realmente a las pymes constructoras nos ha pegado de una manera muy importante.

-Bueno, pero ahí en esto de priorizar y  de determinar cuál es cuál es la obra que correspondería o que mejor sería realizar, hay muchos que cuestionan, por ejemplo, el sentido de la oportunidad de hacer un tren de cercanía del este, por ejemplo. En ese sentido, ¿ustedes entienden que deberían haberse priorizado otras obras?

-Nosotros vemos dos cosas con los trenes. Nosotros vemos, bueno, es una política pública. Desde las cámaras de la gremial empresaria, no le podemos decir a la política qué es lo que tiene que hacer en su gestión pública. Entonces, las cámaras podemos sugerir. Nosotros lo que les sugerimos en determinadas oportunidades, primero es que el Metrotranvía no tenga tantos adicionales porque realmente ha sido una obra que ha costado mucho y ha tenido muchos cambios y eso ha impactado fuertemente en el presupuesto provincial porque eso se paga con el presupuesto provincial, el Metrotranvía. Y el tren de cercanía se licitó con un presupuesto oficial de 185.000 millones de pesos. Las ofertas, la mejor oferta fue 106.000 millones de pesos y hubo cuatro o cinco ofertas que estaban alrededor de los 150.000 millones de pesos, pero se ha pasado por el por el Consejo de Obra Pública  la oportunidad de adjudicarlo por la alternativa tres, que cuesta 200.000 millones de pesos porque tiene un tramo adicional. Yo creo que con la situación de falta de fondos para inversión pública en pequeñas obras, hubiera sido prudente adjudicarlo por las ofertas básicas y no por las alternativas. Porque es bueno tener trenes, es bueno tener infraestructura, pero también hay que pensar que los fondos del resarcimiento, repito, son para resarcir a la industria local.  El Metrotranía van a ser todos commodities, porque van a ser vías que son rieles que son importados, balastro que yo creo que van a traerlo desde San Luis y muchísima maquinaria y muy poca incidencia en la mano de obra. Yo desde la cámara nosotros hicimos una nota que acompañamos 27 cámaras donde proponíamos algunas alternativas, entre ellos algunos fondos del resarcimiento, distribuirlos en pequeñas y medianas obras. Eso un poco el sentido de la propuesta que se le acercó a el gobierno, pero bueno, el gobierno puede hacer lo que ellos han tomado una decisión distinta.

-Y ahí lo que dicen ustedes, no es no hacer el tren del este, sino hacerlo un poco más corto, pero que se destinen el resto de los fondos a otras obras que que generan más derrame. Esa sería más o menos la lógica.

-Claro, esa es lo que nosotros pensamos. ¿Por qué? Porque está bueno tener un tren que llegue desde San Martín hasta Maipú y ahí conectar con el Metrotranvía. ¿Hacía falta en la situación económica tan compleja que estamos viviendo en la provincia y en toda la República Argentina, gastar el doble de recursos? Yo creo que como presidente de la Cámara y lo que hemos hablado internamente en nuestra comisión directiva es que no estamos de acuerdo con haberlo adjudicado por la alternativa tres. No lo vemos.

-Y decías que el fondo del resarcimiento no se usa para el Metrotranvía, pero hace unos días aparecía en los medios la noticia de que sí se estaba se estaba pagando con los fondos del resarcimiento lo que es el último tramo que se está haciendo Metrotranvía.

-Entiendo que el gobierno provincial está buscando un crédito para sustituir ese uso transitorio de los fondos. Pero realmente no estoy en la letra chica y no sé qué qué resultado ha tenido. Lo que hoy por hoy está pasando es que hay muy poca obra pública para las pymes constructoras y se están haciendo grandes obras de infraestructura y trayendo todos los fondos en obras que le hacen falta a la provincia, pero a la provincia le hace falta todo. Como te dije antes, grueso favor hizo la CECIM cuando nos cuando nos veían con con ojos extraviado de que creíamos que Portezuelo no era una buena alternativa. No sé qué hubiera qué hubiera pasado si con el devenir de las cosas que nadie sabía no hubieran estado estos fondos para invertir en la provincia y mejorar la infraestructura como lo están haciendo ahora.

-Recién hablabas un poco de viviendas y del IPV. Hace una semana en el programa de de la semana pasada estuvo Gustavo Gutiérrez que que nos hablaba del problema de vivienda de la provincia y decía que es tiempo de abrir las puertas a nueva tecnología. Y él citaba, por ejemplo, estas casas que se imprimen con impresoras 3D directamente. Me surge entonces preguntarte cómo juega la tecnología también en la industria de de la construcción y qué se viene, qué están pensando más allá del presente y de esta de esta pelea que hay por los fondos del resarcimiento. ¿Qué aparece para el futuro en materia de construcción?

-Bueno, lo que ha dicho el concejal Gutiérrez, yo creo que está demasiado adelantado. Yo no creo que impresoras 3D para hacer vivienda sea más barato que el ladrillo, que en realidad tiene un precio muy competitivo en la provincia y los sistemas alternativos de construcción en seco. Creo que eso es demasiado aventurado mínimamente para poderlo nombrar. No, no, no estoy de acuerdo para nada en eso. Creo que nosotros lo que tenemos que hacer en la construcción de viviendas es resolver los problemas paso a paso. Primero, ver cómo subsidiamos la tasa de alguna forma para que la clase media argentina y mendocina pueda tener alguna ventaja para poder acceder al crédito que le haga construir los metros cuadrados básicos para una vivienda. Creo que yo empezaría por ese lado. Por otro lado, creo que la inversión pública en la construcción de viviendas ha sido una política de estado y realmente ha funcionado. Si uno ve la cantidad de viviendas que ha construido el IPV en la historia de la provincia de Mendoza, no sé qué hubiéramos hecho si no hubiéramos tenido IPV.  Con la economía tan volátil que ha tenido la provincia y que ha tenido Argentina. Porque hemos pasado a tener inflación del 100% anual a la a el 20% anual. Entonces, ha sido muy difícil construir viviendas para la clase media argentina con la volatilidad de la economía. Se construyó un poco en la década del 90 que no había inflación, pero nosotros creemos que en esta economía que está cambiando en Argentina van a venir buenos horizontes para poder obtener créditos, para poder hacer viviendas como se hacen en todo el mundo. Lo que pasa que hay que irse adaptando a la realidad lo más rápido posible. ¿Y qué es lo que nosotros vemos? Que ya que las tasas están altas, si hubiera algún plan de subsidio de las tasas razonable para que la clase media mendocina pueda acceder a una vivienda con un plan articulado por el IPV, lo vemos con buenos ojos. Por otro lado, creemos que el IPV siempre ha construido eh las 2,500 viviendas históricas. Deberían haberse continuado esas políticas públicas porque habían fondos, sobre todo los de el resarcimiento. Entonces, creo que no hubieran distraído gran cantidad de recursos para la cantidad de fondos que habían durante estos dos años. Pero bueno, son políticas públicas que desde la cámara podemos dar nuestro punto de vista, pero la realidad ha ido por otro lado.

-Es que ahí nosotros hablábamos del efecto derrame, hablábamos de la cantidad de mano de obra que se genera con estos proyectos de arquitectura, pero también hay otro factor que no lo mencionamos que es el déficit habitacional. Es decir a cantidad de mendocinos que que necesitan una una vivienda, que eso también debería ponderarse a la hora de tomar una decisión de qué usar los fondos.

-Sí. Bueno, eso son eso lo que te decía recién, Mariano, son políticas públicas. Nosotros creemos que el déficit de la cantidad de mendocinos que le hace falta a casa se pueden encarar desde distintos puntos de vista, pero hay que tener recursos y los recursos fueron dispuestos para para otro fin. Yo creo que vuelvo y digo, el gobierno no preveía que iba a ser tan brusco la caída de la recaudación provincial y de la coparticipación. Eso yo creo que ha afectado fuertemente a el presupuesto provincial y eso es lo que ha hecho que el gobierno ajustara por donde más le duele a a las a las empresas que hacemos infraestructura a pequeña y mediana escala.

-¿Y qué qué tanta espalda tienen? Si esto no cambia o el año que viene si la recaudación no mejora o ya se van a ver acabado los fondos del resarcimiento. ¿Cuál es la situación del sector?

Es muy compleja. Es muy compleja porque nosotros tenemos que adecuarnos a algún plan B. ¿Y qué es lo que ocurre en la provincia? En Mendoza no hay Vaca Muerta y vaca muerta en es a 800 km y tiene un compre local muy fuerte del 8%. Entonces, a las empresas mendocinas nos cuesta mucho ir a trabajar al boom económico de la de Vaca Muerta. Y en la minería, si bien hay un proyecto muy importante y el  gobierno realmente ha hecho un trabajo de promoción de la minería en la provincia, pero hay mucho tiempo perdido. Entonces, en Mendoza hay un un proyecto con mucha esperanza que es una mina de pequeña escala, pero la minería está en San Juan. Está en toda la cordillera argentina menos Mendoza. Entonces, las pymes mendocinas estamos lejos de donde se va a desarrollar la minería y también allí hay compre local. Hay compre local y hay protección de las empresas provinciales en cada región. Entonces, nos cuesta mucho ir a trabajar a otras provincias. Entonces, las pequeñas y medianas empresas mendocina no tenemos petróleo, que es uno de los boom de la economía que tiene este gobierno nacional. No tenemos minería y no tenemos pampa húmeda. Entonces, tenemos que ver cómo en forma conjunta nos reinventamos y generamos algunos otros sectores de la economía que puedan traccionar el crecimiento de nuestras empresas. Yo creo que en la logística puede haber un gran camino. Yo creo que en la cantidad de recursos que tiene Mendoza con respecto a las provincias vecinas que tienen un gran crecimiento, tenemos que ver cómo lo podemos potenciar y que las empresas vecinas nos dejen trabajar en el boom económico que van a tener. Pero yo creo que hay que trabajar en forma conjunta con los gobiernos, dialogar e inventarnos como las pymes nos hemos inventado en la República Argentina siempre. Argentina es un país muy complejo, pero que da muchas oportunidades. Todas las empresas de la cámara son empresas que la ha hecho,  la ha generado, las ha fundado el propietario. No hay empresas que de empresarios que hayan heredado empresas constructoras. Entonces, yo creo que el espíritu emprendedor que tiene Mendoza hay que potenciarlo y hay que ver cómo podemos buscar alguna alternativa a este escenario complejo económico que tiene Mendoza, que tiene muy poca minería, que no tiene petróleo y que no tiene pampa húmeda. Que son los tres ejes que el gobierno nacional está potenciando de Argentina Commodities. Argentina que venda Comodities.

-Bueno, se está buscando avanzar con la minería y se está buscando repuntar la explotación de petróleo en Mendoza, pero con la premisa de que no va a haber compre local, que es algo que destacabas de Neuquén y de San Juan ¿Les preocupas que cuando llegue la minería, cuando finalmente se encuentre una lengua de petróleo en la Vaca Muerta mendocina, no haya una protección a los a los locales?

-Yo honestamente, y lo hemos hablado, creo que es es una buena estrategia del gobierno provincial porque yo creo que hay que terminar con los compres locales porque somos todos argentinos y todos pertenecemos al mismo país que queremos que crezca y que florezca. Entonces, que no hayan compres locales, me parece que los procesos de la industria minera son muy largos. Falta mucho para que en Mendoza haya el desarrollo minero que que tiene, por ejemplo, San Juan. Y me parece que faltan muchos años para que Mendoza tenga el desarrollo del petróleo  de la lengua vaca muerta mendocina. Entonces, creo que lo que tenemos que hacer es sacar los compres locales para que los mendocinos podamos ir a trabajar a todas las provincias que nosotros podamos y que Argentina sea un país de encuentro y de comunidad, de emprendedores, de empresas y de gente que quiere generar riqueza. Yo creo que viene por por ese lado. Yo creo que no hay que cerrar, hay que abrir, sobre todo en estos momentos que Argentina se está integrando al mundo. Un mundo competitivo, un mundo que requiere los productos que la Argentina  produce. Entonces, me parece que los regionalismos no son buenos y en ese sentido creo que el gobierno debería trabajar muy fuertemente con el gobierno de San Juan y de Neuquén para que los mendocinos podamos cotizar y podamos trabajar de la misma forma que trabaja cualquier argentino en la República Argentina.

 

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