Consultoras privadas anticipan que la inflación volvió a desacelerarse durante mayo

De acuerdo con los relevamientos sectoriales, el Índice de Precios al Consumidor se ubicaría entre el 2,1% y el 2,5%, consolidando la tendencia a la baja iniciada tras el pico de marzo. La estabilidad de los combustibles y una menor presión en el rubro de alimentos explican el comportamiento mensual

ECONOMIA

El Palacio de Hacienda y los equipos económicos del sector privado coinciden en que el quinto mes del año consolidará el sendero de desinflación. Luego de haber tocado su techo anual en marzo con un registro del 3,4% y de moderarse levemente en abril hasta alcanzar el 2,6%, las proyecciones de las principales consultoras macroeconómicas del país ubican la inflación de mayo dentro de una banda que oscila entre el 2,1% y el 2,5%. Los datos oficiales definitivos serán difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) el próximo jueves 11 de junio.

Esta desaceleración encuentra sus fundamentos en factores tanto de política comercial como estacionales. Uno de los mayores atenuantes del período fue el comportamiento de los precios regulados, impulsados por la decisión estratégica de la petrolera estatal YPF de congelar el valor de los combustibles por un plazo de 45 días, lo que limitó el ajuste mensual en los surtidores a apenas un 0,4%. A esto se sumó un respiro temporal en el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas —que detuvo los saltos bruscos durante la primera quincena—, una estabilidad sostenida en las cotizaciones del dólar y el impacto de promociones comerciales masivas como las del Hot Sale.

A pesar del optimismo generalizado por la baja mensual, el desagregado de los números genera debates entre los especialistas respecto a la inercia futura. El economista Lorenzo Sigaut Gravina, director de la consultora Equilibra, estimó el indicador general en 2,3% pero advirtió que la medición interanual treparía al 33,4% (un punto por encima de abril). Asimismo, destacó que la inflación subyacente —aquella que aísla factores muy volátiles como la carne, servicios públicos, educación y combustibles— mostró una aceleración de dos décimas, pasando de 2,3% a 2,5%. Desde la óptica de firmas como LCG y Abeceb, rubros inerciales como los alquileres, los planes de medicina prepaga y las telecomunicaciones continúan funcionando como un dique que dificultará que el índice logre perforar la barrera del 2% mensual en el corto plazo.

Las proyecciones privadas

Las estimaciones de los centros de estudios reflejan matices según el peso de los incrementos capturados durante las últimas semanas de mayo:

  • Fundación Libertad y Progreso: Es la previsión más optimista del mercado, situando el indicador en un 2,1%. Sus técnicos destacaron la baja frente a abril, aunque reportaron que el rubro alimentos corrió por encima de la media, alcanzando un 3,4% mensual.
  • C&T Asesores Económicos, LCG y Abeceb: Las tres firmas coincidieron en proyectar un 2,2%. Destacaron la menor presión de los componentes regulados y la tranquilidad cambiaria, con variaciones moderadas en la canasta básica familiar.
  • Equilibra: Ubicó su estimación en el 2,3%, remarcando que el fuerte descenso de los precios regulados (que cayeron de un alza del 4,7% en abril a un 1,7% en mayo) fue el gran motor de la desaceleración del índice general.
  • EcoGo y Analytica: Presentaron los cálculos más elevados, con un 2,4% y 2,5% respectivamente. Sebastián Menescaldi (EcoGo) y Rosario Vidaurreta (Analytica) fundamentaron estas décimas de diferencia en una aceleración detectada durante la segunda mitad del mes en el sector de las verduras y productos de verdulería, afectados de forma directa por las primeras olas de frío estacional.

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