Con apoyo de aliados, el Gobierno consiguió la aprobación en general de la reforma laboral
El oficialismo logró imponer la iniciativa por amplio margen de 42 votos a favor y 30 en contra.
Sin contratiempos, como se esperaba después de que se destrabó la pelea por los fondos con las provincias, el oficialismo libertario logró esta madrugada aprobar en general la reforma laboral en el Senado, gracias al aporte de los bloques de la oposición dialoguista, quedando las diferentes versiones del peronismo, con el kirchnerismo a la cabeza, en soledad en el rechazo a la iniciativa.
El proyecto impulsado por la Casa Rosada fue aprobado por 42 votos a favor y 30 en contra. Junto a La Libertad Avanza apoyaron el texto la UCR, el Pro y un puñado de fuerzas provinciales varias. En la vereda de enfrente se ubicaron los 28 senadores del conglomerado peronista del interbloque Popular más los dos provinciales de Santa Cruz.
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Tras la aprobación en general, el Senado se sumergió en el debate en particular del proyecto, que se anticipa arduo ya que se le introducirán medio centenar de modificaciones al dictamen que fueron negociadas por la jefa de la bancada oficialista y principal artífice de la aprobación del proyecto, Patricia Bullrich (Capital).
La votación en general fue el corolario de un extenso debate de más de 13 horas y se logró bajo la atenta mirada de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ubicada en uno de los palcos del recinto de la Cámara alta. Sentados a su lado estaban el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro del Interior, Diego Santilli.
El texto estuvo durate todo el día sometido a los vaivenes y tironeos de presiones políticas, económicas y sectoriales, el oficialismo libertario se encaminaba esta noche a conseguir la aprobación de la reforma laboral en el Senado como corolario de un extenso debate en el que casi no hubo lugar para los grises, que dividió al recinto de la Cámara alta entre los que apoyan las modificaciones al marco normativo impulsado por el gobierno de Javier Milei y el kirchnerismo, que las rechaza.
La última novedad, confirmada por la jefa del oficialismo, Patricia Bullrich (Capital), es el triunfo definitivo de los gremios, que mantendrán la facultad de cobrar de manera compulsiva los “aportes solidarios” a los trabajadores por representarlos en las negociaciones colectivas.
Sólo se le impondrá un tope del 2% a esos aportes. Como contrapartida, se tomó la misma decisión para los aportes que cobran las cámaras empresarias. Seguirán siendo obligatorios, pero limitados -como hasta ahora- al 0,5% mensual.