Una encuesta pone en jaque las aspiraciones de Luis Petri a la gobernación

Se trata de un informe realizado por la consultora Opinión Mendoza. Según remarcan, el diputado nacional comienza a enfrentar un problema estructural: el crecimiento de un techo emocional muy alto. Comienza a ser leído como una figura atravesada por problemas, tensiones o desgaste.

POLITICA

Según la consultora Opinión Mendoza, los últimos indicadores de opinión pública y listening digital sobre Luis Petri muestran una situación políticamente compleja. En concreto, revelan un fenómeno de endurecimiento emocional de su imagen pública producto de la caída de imagen del gobierno nacional y los conflictos en los que Petri se ha visto salpicado.

La encuesta realizada por “Opinion Mendoza” remarca que, sobre 562 casos, ante la pregunta “¿votaría por Luis Petri para gobernador?”, el 17,8% respondió “muy probable” y el 15,2% “probable”, configurando un potencial positivo cercano al 33%. Sin embargo, el dato verdaderamente sensible aparece en el rechazo: el 58,5% afirma que “nada probable” votaría por él.

El resultado de la encuesta de Opinión Mendoza.

De esta manera, Luis Petri conserva competitividad, conocimiento público y centralidad mediática, pero comienza a enfrentar un problema estructural. El dirigente deja de aparecer como promesa o proyección y comienza a ser leído como una figura atravesada por problemas, tensiones o desgaste.

Pero además, agregan que el "listening digital" profundiza todavía más esta tendencia. El informe de monitoreo web registra un predominio muy marcado de negatividad en las conversaciones asociadas a Petri. Más del 55% de las menciones relevadas poseen tono negativo y apenas el 2,5% reflejan positividad clara.  En otras palabras, continúa siendo tema de conversación, pero esa conversación ya no está dominada por expectativa, novedad o liderazgo. Empieza a organizarse alrededor de conflicto, desgaste, ironía y controversia. 

"En política contemporánea, esto es particularmente sensible porque la conversación digital no solamente refleja clima social: también produce clima social. Cuando una figura pública permanece durante períodos prolongados asociada a conversaciones negativas, empieza a modificarse intuitivamente la percepción colectiva sobre su futuro político. Parte importante de este fenómeno está claramente vinculado al deterioro del clima nacional. Petri absorbió muy rápidamente la identidad mileísta y se posicionó como una de las principales referencias provinciales del oficialismo libertario. Petri depende políticamente del mileísmo, pero el desgaste emocional del mileísmo comienza a limitar su capacidad de expansión provincial", expresa Víctor Da Vila de la consultora Opinión Mendoza.

Además, adhiere que en términos narrativos, esto erosiona uno de los principales activos históricos de Luis Petri: su construcción como dirigente relativamente técnico, ordenado e institucional.  "En política contemporánea muchas veces el daño no surge de una condena formal, sino de la acumulación permanente de ruido, sospecha y desgaste simbólico", concluyen.

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