Un jugador de la reserva de Independiente fue denunciado por violencia de género

La Justicia ordenó una prohibición de acercamiento en un radio de 200 metros, la suspensión de cualquier tipo de contacto electrónico y  la continuidad del botón antipánico.  

Nicolás Tomás Garrido Aparicio,
SOCIEDAD

Una joven de 21 años oriunda de La Plata denunció haber sido víctima de una violenta agresión por parte de su ex pareja, un futbolista de 20 años que integra la Reserva de Independiente de Avellaneda.

La presentación fue realizada ante la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de la Corte Suprema, donde la denunciante relató episodios de violencia física, psicológica y patrimonial en el marco de la relación.

De acuerdo con la documentación judicial citada por el medio platense, los profesionales que intervinieron calificaron la situación como de “riesgo alto”, por lo que la joven solicitó medidas de protección urgentes.

El denunciado fue identificado como Nicolás Tomás Garrido Aparicio, futbolista de 20 años de la Reserva de Independiente. Según consta en el informe, uno de los episodios habría estado vinculado a un planteo de celos y a un “arranque irascible” por parte del jugador.

Tras analizar la denuncia, el juzgado interviniente resolvió hacer lugar de manera urgente y provisoria a las medidas solicitadas para resguardar la integridad física y psíquica de la víctima.

Entre las disposiciones adoptadas, la Justicia ordenó una prohibición de acercamiento en un radio de 200 metros, la suspensión de cualquier tipo de contacto electrónico, telefónico o por redes sociales y la continuidad del botón antipánico que ya había sido entregado a la joven durante el fin de semana.

La denuncia se produjo luego de un episodio ocurrido durante la madrugada del sábado, cuando la joven coincidió con su ex pareja en un boliche y luego se dirigió al departamento del futbolista en la Ciudad de Buenos Aires.

Siempre según el relato de la denunciante, una vez en el lugar se habría desencadenado la agresión. La joven aseguró que fue golpeada durante más de dos horas, que sufrió una fractura de nariz y que el denunciado le quitó el teléfono celular, lo que le impidió pedir ayuda.

Luego del episodio, la víctima informó lo ocurrido a su familia, realizó la denuncia y quedó bajo medidas de protección mientras la causa continúa su curso en la Justicia.


 

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