Ulpiano Suarez volvió a diferenciarse del gobierno en un juego de doble filo
El intendente de la Ciudad de Mendoza participó de la Marcha Federal Universitaria y volvió a mostrar su cercanía con el intendente de Junín, Mario Abed. Se posiciona como candidato y encanta a radicales críticos de Javier Milei, pero alimenta la desconfianza del gobernador.
A su juego lo han llamado. El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, demostró una vez más su decisión de aprovechar cada oportunidad para marcar un camino propio hacia la gobernación. El jefe comunal aspira a ser el elegido del gobernador Alfredo Cornejo, pero sin que eso implique un sendero de obediencia absoluta. Mientras que el gobierno provincial vació la marcha y fijó postura con un ambiguo comunicado de Tadeo García Zalazar, el "Yayo" se embanderó con la lucha universitaria y mostró el armado territorial en el que trabaja al caminar acompañado por el intendente de Junín, Mario Abed.
La cruzada de Ulpiano Suarez es compleja. Por un lado debe demostrar que es el único que puede derrotar a Luis Petri en una eventual primaria. Pero por el otro, debe ser lo suficientemente cauto como para no parecer un insubordinado a los ojos del actual gobernador. En ese frágil equilibrio se mueve el intendente de la Ciudad, marcando sus claras diferencias con el gobierno nacional pero elogiando a la gestión provincial.
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Ayer a Ulpiano Suarez el gobierno le dejó la mesa servida. El vínculo entre la UCR y las universidades nacionales es estrecho. La Franja Morada, usina de dirigentes, tuvo un rol protagónico en la movilización. Y el "Yayo" aprovechó la ausencia de dirigentes radicales del Ejecutivo y capitalizó políticamente su presencia. Fotos, videos, selfies con el radical que se anima a plantarse ante el "desfinanciamiento" de Milei.
Puertas adentro de Cambia Mendoza la posición también le sienta bien. Enfrente, gracias al frente que se conformó con La Libertad Avanza, tiene a un Luis Petri que defiende a capa y espada al gobierno de Javier Milei. Mientras Ulpiano Suarez participaba de la Marcha Federal Universitaria, Petri compartía el comunicado del gobierno en el que se la catalogaba como una "marcha política opositora". En el radicalismo mendocino hay muchos dirigentes y militantes que no se sienten cómodos con la alianza con Milei y a esos quiere acercarse Ulpiano Suarez.
El comunicado de Tadeo García Zalazar deja expuesta esa incomodidad. "Desde Mendoza hemos planteado que antes de discutir reformas educativas (necesarias), el país necesita discutir el financiamiento educativo. Con reglas previsibles, criterios de equidad y mecanismos transparentes de inversión", subraya el ministro de Educación de Mendoza tratando de quedar bien al mismo tiempo con críticos de Milei que exigen que se cumpla con la ley de financiamiento y con libertarios que denuncian falta de transparencia en la administración de fondos.
Ese gris es en el que están obligados a moverse los funcionarios de Alfredo Cornejo. No pueden criticar a un gobierno nacional con el que se han aliado. En ese contexto, la posición de Ulpiano Suarez representa un arma de doble filo. Por un lado le permite atraer a desencantados, pero por el otro corre el riesgo de herir la relación con el gobernador. Y sin el respaldo de Cornejo, Ulpiano Suarez sabe que su camino se torna sinuoso.