Terrenos de la UNCuyo: las mentiras de Dalvian y las hectáreas que les falta devolver

El conflicto lleva cuatro décadas y seguramente seguirá varios años más.

SOCIEDAD

La disputa legal por 32 hectáreas que enfrenta desde hace 40 años a la Universidad Nacional de Cuyo con los desarrolladores del barrio privado Dalvian, es uno de los claros ejemplos sobre cómo se mueven los intereses de la familia Vila en Mendoza. Aunque el conflicto sumó hitos históricos —como la movilización de la comunidad educativa en 2007 y el fallo de la Corte Suprema de la Nación en 2012 que determinó la imprescriptibilidad de los bienes públicos—, la restitución efectiva de las tierras al patrimonio universitario continúa topándose con severas dilaciones judiciales y fácticas.

En este escenario, el eje de la discusión se concentra en las aproximadamente veinte hectáreas que la firma privada todavía debe restituir a la casa de estudios. A lo largo del proceso, uno de los hechos más bochornosos, de otros tantos, se produjo cuando los sucesores del grupo empresario intentaron sortear la orden de desalojo mediante propuestas de canje que el Consejo Superior de la universidad rechazó de forma unánime.

Los ofrecimientos alternativos presentados por Dalvian contemplaban la entrega de superficies sin servicios, con graves dificultades de acceso, terrenos que no eran de ellos y otros localizados en áreas de cerros y cauces aluvionales del Arroyo Papagayos, lo que tornaba inutilizable el predio para fines académicos o de infraestructura universitaria. 

Pero además de la batalla legal, que si bien hace una semana tuvo una buena noticia para la UNCuyo al expedirse la Procuración General de la Nación haciendo lugar a la queja interpuesta por la casa de estudios por los terrenos, ahora hay que esperar que la Corte Suprema coincida con el organismo y se ejecute la entrega demorada desde el 2012.

La familia Vila, tiene un gran dispositivo mediático para mentir sobre la situación de los terrenos de la Universidad que usurpó Alfredo Vila. A ellos se suman otros medios y publicaron una nota con varias mentiras sobre lo que había decidido la Procuración.

Afirman que la UNCuyo no hizo nada con los terrenos que le dieron tras el fallo de 2012. Dalvian solo devolvió 5 hectáreas a las que no se podían ingresar porque estaban dentro del barrio privado, por lo tanto, era imposible que las usara la casa de estudios.

Alegan que los terrenos reclamados no son de Alfredo Vila sino de terceros. Sobre este punto la justicia entiende que no importa que sean de otras personas porque las tierras siguen siendo de dominio público, la carta legal clave para revertir la posesión privada actual. Pero, además, ¿a que no adivinan quiénes son los terceros que tienen los terrenos? Dalvian, sí ellos mismos son.

También señalaron cuestiones políticas por las elecciones para elegir rector que se realizan el martes. Parece que no están al tanto que casi ningún candidato tiene clara la situación del conflicto de la UNCuyo con Dalvian por los terrenos. Además, es muy posible que la disputa por los terrenos con Dalvian, sea el punto que menos les interese a los profesores de la casa de estudios para decidir su voto, habiendo otros problemas como los sueldos bajos y los problemas en el Damsu.

El camino es largo, falta que la Corte se expida y en función de eso se verá que acciones se toman. Pero no hay que perder de vista que son 32 hectáreas, que Dalvian devolvió 5 a las que no se puede ingresar, que podrían entregarse otras 6 y que faltarían 20.

Ahí también habrá problemas si la UNCuyo sigue teniendo fallos a favor, es que la política actuó como si los terrenos ya fueran de Dalvian o Vila y han aprobado algunos desarrollos que hoy es aventurado saber qué destino tendrán si la familia Vila tiene que entregar todos los terrenos que usurparon.

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