Servicios públicos: aumentos por encima de la inflación y más ajustes en puerta
Un informe muestra que, en el último año, las tarifas de gas, luz y agua para los hogares mendocinos de menores ingresos aumentaron por encima del IPC. Con nuevos ajustes ya definidos para los próximos meses, el peso de los servicios públicos volverá a crecer en el presupuesto familiar
El costo de los servicios públicos volvió a ubicarse en el centro de la discusión económica. Según una investigación del IIEP (UBA–Conicet), los hogares mendocinos de menores ingresos enfrentaron en los últimos once meses incrementos sustanciales en las facturas de luz, gas y agua. El ajuste tarifario superó con amplitud la inflación acumulada del año, que entre enero y octubre avanzó 24,8%, de acuerdo con la información proporcionada.
El impacto no es menor: en un contexto de ingresos que suben por debajo del nivel general de precios y con paritarias que se ajustan de manera escalonada, los incrementos en los servicios esenciales vuelven a tensionar el presupuesto de los hogares. Y, por si fuera poco, aún quedan definiciones pendientes para los próximos meses, lo que anticipa un escenario donde podrían darse más actualizaciones antes del verano 2026.
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Gas: el ajuste más pronunciado
La factura de gas para un usuario de ingresos bajos en Mendoza pasó de $15.876 en diciembre de 2024 a $24.146 en noviembre de 2025. La diferencia representa un salto del 52%, más del doble de la inflación acumulada entre enero y octubre, que fue de 24,8%. Habrá que esperar hasta e el mes próximo para conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de noviembre, pero las consultas anticipan una suba cercana al 2%, lo que garantiza que la inflación está avanzando a menor ritmo que el gas.
En términos reales, esto implica que el servicio no solo aumentó: se encareció de manera significativa en relación con el costo de vida. La brecha entre la evolución del gas y la inflación marca un proceso de recomposición tarifaria que no se ve en otros rubros del consumo masivo y que, según especialistas, podría continuar con nuevas revisiones en los precios mayoristas de la energía.
Para los usuarios de menores ingresos, estos ajustes se sienten de manera directa. Si bien existen esquemas de subsidios, su alcance se fue reduciendo a lo largo del año. El estudio señala que, incluso con asistencia estatal, el valor final del servicio mostró un incremento considerable que se trasladó al gasto mensual de los hogares.
Luz: suba moderada, por debajo del IPC
En electricidad, el cambio fue más acotado, al punto que subió por debajo de la inflación. La factura promedio para usuarios de ingresos bajos aumentó de $52.604 en diciembre de 2024 a $60.150 en noviembre de 2025, lo que implica una variación del 14,3%.
Aunque la suba es menor que en gas y agua, se produjo en un contexto donde el resto de los servicios públicos también se encareció. Esto genera un efecto acumulativo en el gasto total del hogar que impacta en la capacidad de pago. Incluso con ajustes más moderados, la electricidad todavía quedó por encima del aumento general de precios registrado en el transcurso del año.
Además, el Gobierno ya confirmó nuevas revisiones tarifarias que comenzarán a regir desde diciembre. Estos cambios incluyen actualizaciones en los precios mayoristas y modificaciones en los límites de consumo subsidiado, lo que podría elevar el valor final de las boletas a partir del primer trimestre de 2026.
Agua: un aumento que supera claramente a la inflación
El servicio de agua en Mendoza también mostró incrementos importantes. La factura para un usuario promedio pasó de $21.006,50 en diciembre de 2024 a $28.352,78 en noviembre de 2025, un aumento del 34,9%.
En este caso, la variación supera ampliamente el 24,8% de inflación acumulada entre enero y octubre. También el encarecimiento del agua agrega presión a la estructura de gastos básicos de los hogares.
Un año de recomposición tarifaria y más cambios por delante
El contraste entre el avance del IPC y los incrementos en los servicios públicos deja un patrón claro: la recomposición tarifaria avanza más rápido que la inflación. Esto responde a la política del Gobierno de actualizar costos que permanecieron congelados en períodos previos.
De hecho, el Gobierno nacional aplicará nuevos precios para la luz y el gas de cara al verano 2026, según se informó este viernes en el Boletín Oficial mediante la Resolución 488/2025 (luz) y la Resolución 1909/2025 (gas).
La Secretaría de Energía fijó los nuevos precios para la demanda de energía. El período comenzará el 1° diciembre próximo y finalizará el 30 de abril del 2026, aunque todavía no se difunde cuál será el impacto en la factura final.
Por otro lado, con el fin de financiar el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas, el Ministerio de Economía estableció un nuevo incremento en la tarifa que pagan los usuarios residenciales de gas en todo el país. En concreto, aumentó a 7,5% la retención que se cobra sobre el precio del gas natural en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).
La normativa indica que las distribuidoras deberán calcular la suba y aplicarla a partir de los consumos realizados desde diciembre. El recargo se aplicará a cada metro cúbico de gas natural de 9.300 kilocalorías.