La economía del dolor: mujeres violentadas se ven obligadas a convivir con sus agresores por la crisis

En un contexto global de mayor crisis económica, la falta de recursos para la salida de las situaciones de violencia empeora las cosas.

Mujeres violentadas se ven obligadas a convivir con sus agresores por la crisis
SOCIEDAD

La crisis económica atraviesa diversos aspectos de la sociedad. A la pérdida de empleo, baja en el consumo y aumento de la pobreza hay que sumar el aumento en los hechos de violencia de género.

Si bien la recesión afecta a todos los ciudadanos por igual, una vez más las mujeres se ven más vulneradas que los hombres ya sea por falta de acceso al dinero o por depender de un hombre para tenerlo. 

En algunas provincias, como es el caso de La Rioja, un estudio realizado sobre el registro de denuncias por este tipo de delitos permitió observar una relación directa entre la crisis económica y el aumento de denuncias por violencia. 

La jueza de Violencia de Género de La Rioja, Gisela Flamini, afirmó que en los últimos meses había habido un aumento de los casos de violencia y lo atribuyó a la economía de la Argentina.

“Creemos que el incremento de casos tiene que ver con lo económico. Leemos denuncias y comienzan por situaciones económicas. Son más de 40 denuncias todos los días en nuestro juzgado y la cuestión económica es donde comienzan todos los conflictos, la crisis profundiza el problema”, explicó. 

Según datos de la Dirección de Enlace Institucional de la Procuración General, del Ministerio Público Fiscal de Mendoza, entre el 2024 y el 2025 hubo un aumento del 11% en las causas por violencia de género

Según los datos oficiales, en 2024 hubo 8356 causas de violencia de género en Mendoza a razón de 23 causas por día. Mientras que en el 2025 se iniciaron 9258 causas, es decir, 25 por día. 

El factor económico es fundamental ya que no solo afecta a las víctimas en la intimidad de sus hogares sino que también incide en la calidad de las políticas públicas que se requieren para tratar esta problemática. 

El Medio habló con Belén Bobba, de Mumala ( Mujeres de la Matria Latinoamericana), para saber si, como en La Rioja, la crisis económica ha aumentado los casos de violencia en Mendoza. 

“Nosotras sí hemos visto en 2024, 2025 y ahora 2026 un recrudecimiento de las situaciones de violencia”, explicó Bobba quien además alertó sobre el vaciamiento de las políticas de género a nivel provincial y nacional.

“Ese recrudecimiento significa que las mujeres aguantan mucho más (en el sentido que no dejan sus hogares) y el factor económico es determinante para poder salir de la situación de violencia”, explicó. En un contexto global de mayor crisis económica, la falta de recursos para la salida de las situaciones de violencia empeora las cosas.

"Antes teníamos el programa Acompañar, teníamos asesoramiento jurídico gratuito, había más dispositivos de género, la justicia actuaba de otra manera y ahora hay un paraguas muy complejo donde se presenta un proyecto de falsas denuncias", continuó la referente de Mumala.

El programa Acompañar, al que hace referencia Bobba, estuvo suspendido durante varios meses. En abril de este año, el Gobierno anunció que se reactivaría aunque con algunos cambios. 

Según explicó la abogada previsional Tamara Bezares, el monto previsto para mayo será de $357.800, equivalente al Salario Mínimo, Vital y Móvil vigente en abril y por tres meses. Antes se pagaba durante seis meses. 

"Por todo esto, hoy las mujeres tardan más en irse de sus casa por la crisis económica y porque el Estado tampoco le está dando respuesta a las necesidades que surgen", explicó.

Violencia económica 

"De las violencias que más reconocen las mujeres cuando hacés un acompañamiento son violencia psicológica, violencia económica y la violencia física. Obviamente lo que más se ve y por lo que se puede denunciar es la violencia física o la violencia sexual", explicó Bobba.

"El factor dinero es tremendo, es lo que hace que muchas mujeres no se separen. Hay todo una estrategia de aislamiento de esa mujer, primero se cortan las redes de amistad, después las redes familiares. Administrando la parte económica se puede coartar la libertad”, agregó.

En este contexto, todo se convierte en un objeto con valor de cambio. Los hijos, sobre todo, quedan rehenes de esta situación. “Incluso en parejas separadas el factor económico es tremendo porque muchos varones usan la cuota de alimentos para seguir ejerciendo violencia, por eso también se habla de la violencia vicaria”, indicó.

"El factor económico desprende otras violencias como la  violencia psicológica, violencia vicaria y violencia sexual. Muchas mujeres se someten sexualmente a sus exparejas para garantizar el sustento económico a sus hijos", afirmó.

En Argentina matan a una mujer cada 34 horas 

Según el informe de Observatorio Mercedes Pagnutti, en lo que va del 2026 se han registrado 105 femicidios, lesbicidios, transfemicidios y travesticidios en la Argentina. 

En 150 días, eso equivale a una mujer o persona de la diversidad asesinada cada 34 horas. El número no es una abstracción estadística: es el ritmo al que el Estado, las instituciones y la sociedad siguen llegando tarde.

Los datos de 2026 refuerzan lo que el Observatorio viene documentando desde su creación. La violencia femicida no es azarosa ni anónima. El 48,6% de las víctimas fue asesinada por su pareja o ex pareja.

Sumando los femicidios en contexto familiar, más de seis de cada diez casos ocurrieron dentro del círculo íntimo de la víctima. El espacio del hogar continúa siendo el lugar más peligroso: el 57,1% de los femicidios ocurrieron en la vivienda de la víctima o en la vivienda compartida. La casa, que debería ser refugio, se convierte en el principal escenario de la violencia letal.

El número, dista muy poco del registrado el año pasado. El reporte del Observatorio Nacional "Mujeres, disidencias, derechos" de Mumala reveló que el 2025 se registraron 266 femicidios. Uno femicidio cada 33. Además, hubo 997 intentos de femicidios. 


 

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